Descubierta por Robert J. Faherty, protagonizó «Santa», la primera película sonora mexicana a las órdenes del españoñ Antonio Moreno

Lupita Tovar fue descubierta por el documentalista estadounidense Robert J. Flaherty, tras una audición en el país a la que asistieron más de 100 aspirantes. Flaherty la eligío y se la llevó a Hollywood, donde fue capacitada y aprendió rápido inglés. Con «Santa” debutó en el cine sonoro bajo la dirección del actor español Antonio Moreno, que con el filme hacía su incursión en la dirección de largometrajes. En la película interpretó a una mujer que se convierte en prostituta tras una decepción amorosa.

Tovar nació en Matías Romero, Oaxaca, México el 27 de julio de 1910 en el seno de una familia acomodada. Faltaban escasos cuatro meses para que estallara la revolución Mexicana liderada por Francisco I. Madero que, bajo el lema de «sufragio efectivo, no reelección”, pretendía acabar con la dictadura del presidente Porfirio Díaz que había permanecido más de tres décadas en el poder. De niña Lupita pudo ver a las tropas de Villa. Su formación fue como bailarina, estudiando gimnasia rítmica y baile clásico.

Fue descubierta por el director de documentales Robert J. Flaherty en 1929 en los estudios de Jesús H. Abitia en Chapultepec entre 70 candidatos a actores y actrices que habían terminado como finalistas de unas 5000 solicitudes; «Graciosa y ágil colegiala de dieciocho años, que lleva en sus ojos negros, en su perfil afinado y en su tez empalidecida, las características de nuestras mujeres tropicales”, la desciribía un periódico de la época.

Flaherty la llevó a Hollywood, donde iniciaria su carrera cinematográfica actuando en pequeños papeles en películas mudas. A pesar de su buen recibimiento, no logró la popularidad de sus compatriotas Dolores del Río y Lupe Vélez, que ya eran estrellas de renombre en Hollywood. Se puso el nombre de Lupita precisamente para diferenciarse de Lupe Vélez.

Su primera película en Hollywood la hizo junto a Bela Lugosi, al que sin embargo nunca llegó a conocer, una cinta de la Fox que ya experimentaba con el sonido y que está hoy perdida, «The Veiled Woman»; también participa en la primera película sonora de John Ford, «The Black Watch», en dónde interpretaba a una muchacha hindú.

En Hollywood, la época silente tocaba a su fin. Los estudios norteamericanos, olfateando dinero en los mercados extranjeros, estaban ansiosos de encontrar talentos para películas parlantes en otros idiomas. Así, en 1930 Tovar inició una prolífica carrera en las versiones hispanas de las grandes películas de Hollywood, entre las cuales destacan «La voluntad del muerto» (versión en español de «The Cat Creeps») y sobre todo en la versión hispana de «Dracula».

Después de «Dracula», en 1931, Lupita Tovar regresó a México, donde, bajo la dirección del actor español Antonio Moreno, que había sido un galán el Hollywood de los 20 y que aquí debutaba como director, protagonizó la primera película sonora del cine mexicano, «Santa» (1931), basada en la novela de Federico Gamboa, la historia de una buena prostituta redimida por el amor. A finales de los 20 Tovar había conocido en París al representante artístico estadounidense y productor Paul Kohner, locamente enamorado de ella, quién se convertirá en su esposo en 1932. Kohner era judío de origen alemán y Lupita viajó con él a Berlín a conocer a su familia. La subida de Hitler al poder hizo que salieran a toda prisa del país y desde EE.UU. crearon una asociación para con falsos contratos de trabajo sacar de Alemania a cuantos judíos pudieron.

En 1935 viaja a España donde rueda «Vidas rotas», adaptación de un relato de Concha Espina que dirigió Eusebio Fernández Ardavín, con Maruchi Fresno, Enrique Zabala y José Isbert completando el reparto. El inicio de la Guerra Civil le pilla en España, pudiendo finalmente salir por Barcelona. Tovar terminaría por retirarse de la industria del cine a principios de los años 40 del pasado siglo, tras el nacimiento de sus hijos: la también actriz Susan Kohner (nominada al Oscar en 1964), y el productor de televisión y director Pancho Kohner. A pesar de todo, Lupita Tovar quedaría grabada en letras de oro en la historia del cine de habla hispana por su histórica actuación en «Santa».

En 2006, Tovar recibió un homenaje de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos por su aportación a la industria del cine. Tovar fue abuela de los productores estadounidenses Chris y Paul Weitz, famosos por películas como «Hormigas» («Antz»), «El profesor chiflado» («The Nutty Professor») y «American Pie», entre otras. Ya centenaria, publicó un libro de memorias autobiográfico, «Lupita Tovar. La Novia de México». La actriz ha fallecido a los 106 años en su casa de Los Angeles este sábado 12 de noviembre de 2016.