EL ACTOR, QUE TAMBIÉN DIRIGIÓ DOS PELÍCULAS, OBTUVO EL PREMIO DONOSTIA DEL FESTIVAL DE SAN SEBASTIÁN

El mítico compañero de Roger Rabbit en la película «Quién engañó a Roger Rabbit”, dirigida por Robert Zemeckis -trabajo por el que estuvo nominado a un Globo de Oro- ha disfrutado durante más de cuatro décadas ejerciendo su profesión. Hoskins ha interpretado una inmensa variedad de personajes desde que empezase en los años 70.
«De acuerdo, lo intentaré», este pudo ser el lema de la vida de este actor británico nacido en Suffolk, Inglaterra el 26 de octubre de 1942, en plena guerra mundial. Lo intentaré y lo conseguiré. Bob Hoskins tuvo que imponerse a un físico que no le permitía hacer de galán. Pero estaba convencido de su vocación.

Actor de teatro, sus primeras apariciones en cine fueron en pequeños y esporádicos papeles en los años 70 y primeros 80, («Inserts”, «Amanecer Zulú”, «Cotton Club”, «Brazil”, etc.), pero su auténtico descubrimiento llegó de la mano de Neil Jordan quién en 1986 le convirtió en el ángel protector de una call girl negra llamada «Mona Lisa” gracias al cual ganó el premio al Mejor Actor en Cannes y obtuvo una primera nominación al Oscar. A partir de ese momento, el nombre de Bob Hoskins ocupó un lugar privilegiado en el cine británico y americano.

Entre otros memorables papeles le recordamos como guionista empalagoso en «Sweet Liberty” («Dulce libertad”), patético pretendiente en «The Lonely Passion of Judith Hearne” («La solitaria pasión de Judith Hearne”), inseparable compañero de un conejo muy especial en «Who Framed Roger Rabbit” («Quién engañó a Roger Rabbit”), o el indispensable Smee al lado del capitán «Hook”.
Dirigió dos películas: «The Raggedy Rawney” («El enigma del hechicero”) en 1987 y «Rainbow» en 1995, ambas interpretadas por él. En los últimos años, Bob Hoskins hizo hecho algunos papeles más duros, como el que tenía en «Felicia’s Journey” («El viaje de Felicia”) de Atom Egoyan.

Hoskins tuvo el privilegio de haber encarnado en la pantalla a varios personajes reales de enorme importancia. Fue sido Nikita Kruschev en «Enemy at the Gates” («Enemigo a las puertas”), y para la televisión se introdujo sucesivamente en la piel de Winston Churchill, Manuel Noriega o Benito Mussolini. Bob Hoskins, que recibió en 2002 el Premio Donostia del Festival de San Sebastián pudo sentirse satisfecho. Retirado del cine desde 2013, su último trabajofue encarnando a uno de los siete enanitos en «Blancanieves y la leyenda del cazador», donde compartió planos con Kirsten Stewart y Charlize Theron. La frase con la que encarriló su vida profesional, lo intentaré, dio sus frutos.