Famoso por sus papeles como Conde Drácula, Saruman en la saga de «El señor de los anillos» o «El Hobbit», tenía 93 años

El actor murió en el hosptial de Westminster, en Chelsea (Londres) el pasado 7 de junio a las ocho y media de la mañana. Lee había ingresado en el centro tres semanas antes tras sufrir problemas respiratorios e insuficiencia cardiaca.

Famoso por sus papeles como Conde Drácula, Saruman en la saga de «El señor de los anillos» y «El Hobbit» o el Conde Dooku en la saga «Star Wars», en su dilatada trayectoria dejó casi trecientos trabajos como actor.

Christopher Lee nació en Belgravia, Inglaterra el 27 de mayo de 1922, hijo de la condesa Estelle Mari Carandini di Sarzano y del teniente-coronel Geoffrey Trollope Lee, perteneciente al 60º Regimiento de la Guardia Real Británica, condecorado en la Guerra de los Bóers y en la I Guerra Mundial. Su madre colaboró con conocidos artistas de su época, como John Lavery, Oswald Birley y Olive Snell, para quienes posó en diversos retratos y esculturas.

Su abuelo materno fue un refugiado político italiano establecido en Australia y su abuela materna la soprano Marie Carandini. La familia Carandini es una de las más antiguas de Europa y ya había dado numerosos personajes relevantes en la Historia: Se cree que sus antepasados pudieron tener relación con Carlomagno y años después, el emperador Federico Barbarroja les concedió llevar el escudo de armas del Sacro Imperio Romano. En el siglo XIX, otro de sus miembros, el cardenal Consalvi, fue nuncio papal en Francia durante el imperio de Napoleón y está enterrado en el Panteón de Roma al lado del pintor Rafael.

Los padres de Christopher Lee se separaron siendo él muy niño, por lo que permaneció al cuidado de su madre, que le llevó a él y a su hermana a Suiza. Se matriculó en la academia de Miss Fisher en Wengen, donde interpretó su primer papel dando vida al malvado Rumpelstiltskin. Poco después su familia se trasladó a Londres y Lee entró en el selecto Colegio Wagner. Allí, su madre contrajo un nuevo matrimonio con el banquero Harcourt «Ingle” Rose, tío del escritor Ian Fleming, creador de James Bond.

Acabada su etapa escolar, comenzó a viajar por varios países europeos. Comprometido con los principales movimientos políticos de su época, se presentó en el cuerpo de voluntarios que apoyó a Finlandia en la Guerra de Invierno que este país libró contra la Unión Soviética, si bien su división no llegó a entrar en combate. Estallada la II Guerra Mundial, Lee sirve durante cinco años como miembro de la Royal Air Force. Acabada la guerra, se retiró del servicio condecorado y con el rango de teniente de vuelo.

Dos años después de la guerra debuta en el cine como extra. Su voz profunda y engolada y su aspecto aristocratico le permiten accedrr a papeles de «malo» de los que hará su imagen de narca a lo largo de su carrera. En 1947 comienza a aparecer en pequeñas obras de teatro y ópera, así como en programas de radio, donde su imponente voz comenzó a ser muy cotizada. En 1948 se produce su debut cinematográfico en la película de Terence Young, «Corridor of Mirrors». En el mismo año hizo de figurante en la versión de «Hamlet» dirigida por Laurence Olivier en la que su papel era de un soldado que aparecía portando una lanza, lo que le permitió conocer a Peter Cushing, que interpretaba a Osric, y con quien acabaría trabando una profunda amistad. Tras pequeñas participaciones en películas y obras de teatro, consigue un papel en la «La batalla del Río de la Plata», rodada en 1956 por Michael Powell y Emeric Pressburge.

Esta actuación le servirá para conseguir un contrato con la compañía que le lanzaría al estrellato: la productora Hammer Productions. Su primera película con Hammer, «La maldición de Frankenstein», se estrenó en 1957 y le ofreció su primer papel como protagonista principal, dando vida al monstruo creado por Mary Shelley y con Peter Cushing en el papel del barón Frankenstein.

En 1958 actuaría con Boris Karloff en «Corridors of Blood». Este papel sería el preludio de una larga trayectoria interpretando uno de los roles que para siempre le caracterizarán: el Conde Drácula. Así, ese mismo año se estrena «Drácula» (también conocida como «Horror of Dracula») y sólo dos años después, «Las novias de Drácula», aunque Lee no participó en este segundo rodaje por presuntos incumplimientos de la compañía al pagar sus honorarios en la primera película.

El gran éxito que lograron estos filmes en taquilla refuerzan la colaboración de Lee con la productora y sobre todo con el director Terence Fisher. Bajo sus órdenes rodará tres nuevos títulos de éxito: «La momia» en 1959, «El perro de los Baskerville» ese mismo año, en la que posiblemente es la mejor película de la productora, interpretando a Sir Henry de Baskerville y con Peter Cushing en el papel de Sherlock Holmes y, posteriormente, «Medusa» en 1960.

En «Rasputín: el monje loco» es ya el protagonista absoluto. Lee había conocido durante su infancia al príncipe Félix Yusúpov, uno de los nobles que asesinaron a Rasputín en 1916 y que desde la revolución rusa vivía exiliado en Inglaterra. Pero los grandes proyectos de Hammer para el actor seguían surgiendo del filón de «Drácula», de modo que sucesivamente fueron viendo la luz «Drácula vuelve de la tumba» (1968), «El poder de la sangre de Drácula» (1969) y «Las cicatrices de Drácula» (1970).

Lee trabajó con otras productoras en nuevas cintas de terror entre 1957 y 1977. De entre estas películas hay que destacar las cuatro películas de la saga «Fu Manchú», rodadas de 1965 a 1969, donde interpreta al famoso criminal oriental, de manera que la trayectoria de Christopher Lee en los añs 60 está dominada alternativamente por Drácula y Fu Manchú, otro de los villanos por excelencia del cine internacional.

Otros papeles, siempre en el género de terror de la época, fueron «El conde Drácula», una versión de sus clásicos realizada por el español Jesús Franco; «Las dos caras del Dr. Jekyll» (1971), donde interpreta tanto a Jekyll como a Hyde, y una de sus interpretaciones favoritas: «El hombre de mimbre» («The Wicker Man») en 1973, en la que Lee aceptó rebajar su caché para poder trabajar en la cinta.

Aunque los años 70 suponen el principio de la decadencia del cine de terror, Lee, que había quedado completamente encasillado en el género, logra desencallisarse, dando vida a Mycroft en «La vida privada de Sherlock Holmes» (1970), bajo la dirección de Billy Wilder, siendo el único actor que ha encarnado a Sherlock y a Mycroft Holmes en el cine.

Su consagración como actor en papeles «malvados» alcanzó una nueva cota por su relevante papel en otra gran superproducción, «El hombre de la pistola de oro», título de la saga Bond en el que encarna al célebre Francisco Scaramanga, uno de los más recordados rivales de 007. Lee es el primo de Ian Fleming, autor de las novelas de Bond.

Más adelante da vida al Conde Rochefort en «Los tres mosqueteros», de Richard Lester (1973). En los años 80 va abandonando progresivamente el cine para decantarse por la televisión, actuando en diferentes series.

Sin embargo continua teniendo apariciones reconocidas en la gran pantalla. Steven Spielberg le llama en 1979 para su interpretar al coronel Wolfgang Von Kleinschmidt en «1941», así como en la segunda entrega de la saga «Gremlins» en 1990, donde interpreta al siniestro Doctor Catheter. En ese intervalo, volvió a dar vida al Conde Rochefort en la secuela de «Los tres mosqueteros».

Pero cuando parecía que, por su edad y últimos papeles, su carrera estaba ya en el ocaso, su carrera renace de las cenizas cuando George Lucas le ofrece, en la segunda trilogía de «Star Wars»e el papel del Conde Dooku, que aparece en «Episodio II El Ataque de los Clones» y «Episodio III La Venganza de los Sith». En 2002 participa en la trilogía de «El Señor de los Anillos» dirigida por Peter Jackson y en las que interpreta el papel del mago Saruman. Lee es el único miembro de todo el equipo de producción que llegó a conocer personalmente a Tolkien.

En 2001 Lee fue nombrado Caballero del Imperio Británico por la reina Isabel II. Además era también Caballero de la Orden de San Juan de Jerusalén. En 2002 recibió en Viena el premio la mejor carrera cinematográfica (Lifetime World Actor Award), de manos de Mijail Gorbachov. En febrero de 2003 fue el encargado de encender La Llama de la Paz, en un acto celebrado en Berlín titulado Cineastas por la Paz Mundial. En 2005, en un estudio del periódico USA Today fue nombrado el actor más taquillero y más visto en la historia del Cine.

Por su contribución al cine recibió galardones en Estados Unidos, Gran Bretaña, España, Italia, Francia y Alemania. Su autobiografía, titulada «Tall, Dark and Gruesome» («Alto, oscuro y espantoso») fue publicada en 1977 y reeditada en 1997 y 2003, ésta última edición con prólogo de Peter Jackson.