ARTISTA MULTIDISCIPLINAR, FUE EL DIRECTOR DE «ARREBATO», PELÍCULA DE CULTO POR EXCELENCIA DEL CINE ESPAÑOL

Zulueta Había nacido en San Sebastián como Juan Ricardo Miguel Zulueta Vergarajauregui, el 29 de septiembre de 1943. Entonces el responsable de del registro se negó a incribir al recién nacido como Iván por ser «un nombre ruso». El joven Iván creció en contacto con el cine y con las artes plásticas. En 1960 se trasladó a Madrid para estudiar decoración y cuatro años después estudia pintura en Nueva York. En Manhatan entra en contacto con el pop art que marcaría el resto de su vida. De regreso a España se matricula en la Escuela Oficial de Cinematografía. Allí realiza varios cortos y uno de ellos, «Ida y vuelta», es rechazado por las autoridades académicas, siendo el germen de los disturbios que acabaron provocando el cierre de la EOC. A Zulueta se le niega el canet sindical, imprescindible para hacer cine durante el franquismo, lo que le impide rodar, buscando refugio en la televisión.
En 1968, la incipiente segunda cadena de TVE, entonces conocida como UHF, que buscaba dar cabida a jóvenes innovadores, crea un programa musical, «Último grito», que dirige Iván Zulueta y presenta José María Iñigo, entonces ídolo radiofónico de los jóvenes rockeros del momento. El programa estuvo un año y medio en antena, pero marcó a una generación y fue un germen creativo de nuevos talentos. Zulueta, ante la imposibilidad de contar con grabaciones originales de los grupos pop foráneos, se inventa el videoclip.
Tras haber realizado numerosos cortometrajes amateurs, muchos de ellos en súper 8, el programa de televisión le posibilita acceder al largometraje. En 1968 dirige «Un, dos, tres, al escondite inglés», que permanece como la mejor película musical pop del cine español. Tras ser presentada en una sección paralela del Festival de Cannes, logra acceder a un circuito muy minoritario de la exhibición española en 1970.
Posteriormente sigue experimentando: Fotografía con polaroids, el invento del momento, pintura, carteles, y muchos más cortometrajes. Una vez muerto Franco y con los aires de libertad que surgían por doquier, Iván Zulueta se plantea un nuevo largometraje. En 1979 surge «Arrebato», que protagonizan Eusebio Poncela, Cecilia Roth, Will More y Marta Fernández Muro. Una película de culto que se mantiene hoy, con la misma fuerza perturbadora de siempre, como el fruto más vivo y más interesante que ha dado nunca la vanguardia cinematográfica. Tras este título se esconde una rareza del cine español, una historia de vampirización cinéfila, cine de vanguardia sobre las relaciones entre la persona y el medio cinematográfico, que se exploran aquí hasta un punto de delirio tal que es por completo imposible referirse a «Arrebato» sin situarlo en el cine fantástico. La acción muestra como, equipado con una cámara de super-8, un joven filma escenas de la vida cotidiana mostrando así una clara obsesión por captar la realidad; de alguna manera una obsesión por el cine, acabando vampirizado por él.
La película se adelanta a su época y tarda en ser reconocida. Será Pedro Almodóvar, que pide a Iván Zulueta que diseñe los carteles de sus primeras películas, el primero que le reivindica. En 1983 la película se incorpora al Festival de cine Español de Nueva York. Allí, Ronald Schwariz, un crítico americano escribe: «‘Arrebato» está en la misma onda que «Cabeza borradora» de David Lynch, «La matanza de Texas» o «La noche de los muertos vivientes»… «Arrebato» y Zulueta están a la cabeza de su propio tiempo….”
Zulueta no volvería a dirigir. Sigue dibujando, innovando, creando… Portadas de discos (Vainica Doble), carteles de películas, como los de muchos filmes de Buñuel que permanecían prohibidos, para su estreno en España («Viridiana», «La edad de oro», «Simón del desierto»…) o para reposiciones de grandes clásicos estadounidenses («Sólo ante el peligro»), («La señora Miniver»…) que volvió a estrenar uno de los grandes distribuidores españoles de los 70 y 80, José Esteban Alenda, quién encargó a Zulueta que diseñase los posters. Como no podía ser menos, también se encargó un año del cartel del Festival de San Sebastián.