UNA DE LAS MÁS POPULARES INTÉRPRETES ESPAÑOLAS EN LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XX, pasó sus últimos cuatro meses en un centro residencial para mayores en El Plantío, a las afueras de Madrid

María Asquerino había nacido en Madrid en noviembre de 1927 y pasó siete décadas de su vida sobre los escenarios, conocida también por Maruja Asquerino, aunque su verdadero nombre era María Serrano Muro. Era hija de los actores Mariano Asquerino (cuyo verdadero nombre era Esteban Serrano) y Eloísa Muro. Estuvo casada con Alfonso Estela, del que se separó en 1948. Publicó sus memorias en 1987.

Hizo su debut teatral en la compañía de sus padres a los 12 años en el teatro de la Comedia con la obra «Campo de Armiño». Pasó después a formar parte de la Compañía del Teatro de la Comedia de Madrid, y en 1941 hace su primera aparición cinematográfica de la mano de Juan de Orduña en «Porque te vi llorar», apareciendo acreditada como Maruja Asquerino, nombre artístico que adoptaría durante la primera etapa de su carrera. Actriz con

personalidad y fuerte presencia en pantalla, sus interpretaciones salpican con regularidad el cine español de los años 40 a los 60, destacando títulos como «Reina santa», «Don Quijote de la Mancha», «Pequeñeces», «Agustina de Aragón», «Surcos» o «A tiro limpio».
A partir de los años 60, se aleja del cine, realizando sólo papeles de colaboración, y se vuelca más en el teatro en el que consigue sus mayores éxitos. Las dos siguientes décadas transcurren entre trabajos televisivos de muy diversa índole y nuevas intervenciones teatrales. A finales de los 80 el cine la vuelve a recuperar, a raíz de sus trabajos con Fernando Fernán Gómez como director, «Mambrú sefue a la guerra», «El mar y el tiempo» y «Fuera de juego». Su última película fue «Pagafantas», a las órdenes de Borja Cobeaga en 2009. En 1987 publicó el libro «Memorias», en el que relataba su intensa vida tanto artística como personal.
Asquerino se había retirado a finales de 2008 tras representar «Tío Vania» en el teatro María Guerrero y pasó los últimos años de su vida «leyendo la prensa y saliendo con amigos, porque desde niña siempre fui muy callejera», según relató en su última gran entrevista. La actriz no tenía descendencia y pasó sus últimos cuatro meses en un centro residencial para mayores en El Plantío, a las afueras de Madrid.
La popular actriz estaba en posesión de la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes y el Premio Goya por «El mar y el tiempo».