Director, guionista y actor, fue nominado al Oscar en cinco ocasiones y firmó títulos como «Bob & Carol & Ted & Alice», «Una mujer descasada» o «Presidente por accidente»

Nacido como Irwin Lawrence Mazursky el 25 de abril de 1930, en el seno de una familia judía en Brooklyn, Nueva York, aunque la mayoría lo conocemos principalmente en su faceta de director y guionista, lo cierto es que actuar no fue un capricho tardío, sino su primera aproximación al cine y la televisión. Sus primeros papeles datan de los años cincuenta, y seguiría con pequeñas interpretaciones sin relevancia hasta que de la mano de su amigo Larry Tucker, a finales de los 60, probó suerte como escritor. El texto de «Bob & Carol & Ted & Alice», una atrevida comedia sobre el intercambio de parejas que reflejaba el cambio de costumbres que la libertad sexual estaba trayendo a la sociedad americana, fue primero rechazado por la más conservadora Warner Bros., pero sí lo aceptó Columbia, que además permitió a Mazursky debutar como realizador. Era 1969.
A partir de ahí, y sin dejar nunca la actuación en producciones propias o ajenas, Paul Mazursky cimentó una carrera que intentaba combinar lo comercial con una calidad autoral, sin tomarse nunca demasiado en serio. Entre sus quince títulos como director, destacan -aparte de las ya antes citadas- «Próxima parada, Greenwich Village», «Tempestad», «Un ruso en Nueva York», «Presidente por accidente», «Un loco suelto en Hollywood» o «Escenas en una galería».
Para él actuaron figuras tan conocidas como Woody Allen, Natalie Wood, Richard Dreyfuss, Anjelica Huston, Donald Sutherland, Nick Nolte, Ryan O’Neal, Raúl Juliá, Robin Williams, John Cassavetes, Gena Rowlands, Susan Sarandon, Shelley Winters, Alan Bates, George Segal, Art Carney o Ellen Burstyn.
«Sé que hay algunos cineastas maravillosos con puntos de vista realmente trágicos sobre la vida, pero para mí el humor absurdo está a la vuelta de la esquina, lo veo todo el tiempo», dijo en una ocasión en una entrevista.