LA MECA DEL CINE LAMENTA LA DESAPARICIÓN DEL CAN ENANO MÁS FAMOSO DEL MUNDO

El tal chihuaha acaba de fallecer y ha recibido los obituarios en Norteamérica que ya quisiera Rodolfo Valentino. En L.A., una ciudad que tiene cementerio de perros de lujo con todos los de Zsa Zsa Gabor, se le va a celebrar como a Michael Jackson, sin la sombra de homicidio: ha muerto de vejez rodeado de los suyos. Humanos. En L.A. no se sale de un disgusto para entrar en otro: Stephen Baldwin, el hermano gordo y mal actor de Alec, se ha declarado en bancarrota. Parece ser que un divorcio chungo que se avecina le ha invitado a tal gesta. ¡No sin mi dinero! Y para acabar, Suri Cruise ya no luce tan fabulosa con el pelo largo, enmarañado, sale con la compañera niña de mamá en el rodaje en Australia de «Don’t Be Afraid Of The Dark», un thriller de miedo en que la ¿mujer? de Tom Cruise es la nuera del diablo, cuando se va a vivir con papá y su nueva novia a una casa plagada de fantasmas que dicen ser los vervaderos padre de la mamá de Suri. Cruise anda por Los Angeles promocionando no se sabe qué nuevas historias y resulta dolorosa ver las fotos de su ¿mujer? Katie Holmes paseando triste y ojerosa a la enorme Suri por las calles australianas. ¿La niña no sabe andar para andar en brazos? Ya que es una ciencióloga in pectore; ¿debería caminar por su propio pie? ¿Y ese biberón? ¿No sabe beber agua de un vaso? En fin, ¿dudas de la ciencia? Pero lo cierto, y es buena noticia, que el Imperio Cruise se agrieta.