OLIVER STONE PREPARA UNA CONTINUACIÓN, DE NUEVO CON MICHAEL DOUGLAS COMO TIBURÓN DE LAS FINANZAS

Stone repite con Douglas, quien fue su protagonista en 1987. En esta ocasión, Stone ha dejado el guión en manos de Bryan Burrough y Allan Loeb. Para esta versión dos décadas largas después titulada «Money Never Sleeps» («El dinero nunca duerme»), se habla de Javier Bardem y el emergente Shia LaBeouf, un fino actor joven echdo a perde con bazofias del tamaño de «Transformers» y «Indiana Jones y la calavea de cristal», en la que se hizo con el rol del hijo del legendario personaje de Harrison Ford. LaBeouf se haría cargo del rol de un ambicioso hombre de negocios, prometido con una de las hijas de Gekko. A su vez, Javier Bardem, correría con el personaje de un arriesgado inversor. El rol sería el segundo de Bardem, desde el descanso tomado tras el Oscar por «No es país para viejos» y tras finalizar el rodaje de «Biutiful», a las órdenes del mexicano Alejandro González Iñárritu. Anticipándose a diversos cataclismos económicos y sociales de años posteriores, «Wall Street» recibió críticas no muy favorables. Y si Douglas se hizo con el Oscar, el rol de su amante Damien Taylor, interpretado por Daryl Hannah, a la que Gekko sacrificaba para medir la codicia del personaje interpretado entonces por Charlie Sheen, Bud Fox, se llevó el Razzie del año a la peor actriz.