El ciclo mostrará gran parte de la obra de este director francés de animación, en su mayoría inédita en nuestro país entre el 15 y el 23 de noviembre

as otras cuatro obras que completan esta retrospectiva son sus largometrajes «Gwen le livre de sable” (1995), premiado en los Festivales de Annecy y Los Angeles, «Chateau des singes” (1999), «L’íle de Black Mor” (2004) y su último trabajo «Le tableau” (2011), película por la que también estuvo nominado a los premios Cesar en la categoría de mejor película de animación.
Inicialmente centrado en el teatro, Jean François Laguionie (1939), se adentró en el mundo de la animación tras conocer a Paul Grimault, uno de los animadores franceses más importantes de la historia. Grimault fue reconocido por la academia francesa con un Cesar de honor en 1989 y se alzó con el premio especial del jurado del Festival de Venecia en 1952 con su «La bergère et le ramoneur”. Laguionie y Grimault mantuvieron una estrecha amistad, de hecho Grimault produjo los tres primeros cortos de Jean-François, pero raramente trabajaron juntos.
Este director, productor, escritor y guionista forma parte de una destacada generación de animadores franceses, a la que pertenece también su amigo Michel Ocelot, creador de la conocida saga de películas de Kirikou u otras obras, como la recordada «Azur et Asmar”. Tal era la amistad que el primer cortometraje de Michel, «Les 3 inventeurs”, por el que ganó un premio BAFTA, fue rodado en casa de Laguionie.
Con una filmografía reconocida por multitud de festivales internacionales como Annecy, Varsovia o Chicago. En su 51º edición, el Festival Internacional de Cine de Gijón le dedica un merecido ciclo que convertirá a la ciudad asturiana en un punto de referencia para todos los amantes de la animación; un género que alberga verdaderas joyas pero que en muchos casos debido a la vorágine de estrenos de grandes producciones, filmografías de otros autores, incluso provenientes de países tan destacados como Francia, o pasan desapercibidas o simplemente no llegan a nuestras pantallas. Éste es el caso de la obra de Laguionie, uno de los animadores europeos más grandes de las últimas décadas.
Con esta premisa, Gijón se alza como una ventana abierta al mundo, ofreciendo a todos los espectadores estas obras maestras de otro modo difíciles de ser disfrutadas en pantalla grande. El Festival Internacional de Cine de Gijón tendrá lugar del 15 al 23 de noviembre.