Por primera vez en España en una galería de arte se presenta «Unseen», una exposición retrospectiva del trabajo fotográfico de la actriz

En 1967, Jessica Lange obtiene una beca de la Universidad de Minnesota para estudiar fotografía, pero los avatares de la vida estudiantil la llevan a España junto a un fotógrafo español, Paco Grande, hijo del científico español Francisco Grande Covián, al que había conocido en Nueva York y que sería luego su marido. Durante un tiempo, antes de divorciarse vivió en España fotografiando gitanos y flamencos. Posteriormente se traslada a París, donde decide anteponer el arte dramático a su práctica fotográfica. En ese momento comienza su carrera de actriz, que la ha llevado a convertirse en protagonista de títulos emblemáticos en la historia del cine y a recibir dos Oscar como mejor actriz, por sus actuaciones en «Tootsie» en 1983 y por «Blue Sky» en 1995.
Pero hasta comienzos de los años noventa (cuando Sam Shepard le regala una Leica M6), Jessica Lange no retoma su actividad fotográfica, tomando sus imágenes en el transcurso de sus viajes. Estados Unidos, Francia, Finlandia e Italia son algunos de los países que recorre, aunque demuestra una especial predilección por México, «por sus luces y sus grandes noches”, como ella misma señala.
Las fotografías de Jessica Lange son escollos sin más pretensiones que hacer visible el movimiento de la vida. Esta frase de Stieglitz, ineluctable: «El arte es lo que da cuenta de la vida y la vida, o lo que la significa, se halla en todas partes”. Jessica, en sus recorridos, se ha encontrado con ella, aquí y allá, en lo sencillo, en lo común, en la ceguera.
Tras sus exposiciones del pasado año en Avilés y Madrid, llega ahora esta nueva muestra del trabajo fotográfico de Jessica Lange, por primera vez en una galería de arte, en Espaciofoto de Madrid.