EL GALARDÓN, DESTINADO A PREMIAR TRABAJOS DE INVESTIGACIÓN HISTORIOGRÁFICA SOBRE EL CINE ESPAÑOL, LO RECIBE POR «CINE ESPAÑOL: UNA CRÓNICA VISUAL»

La junta directiva de la Academia de Cine decidió premiar a Jesús García Dueñas, autor de catálogo y comisario de la exposición «Cine español. Una crónica visual», un recorrido por nuestro cine, un siglo de imágenes, sonidos y emociones que se presentó el pasado 8 de octubre en la sede central del Instituto Cervantes y se prorrogó hasta el 15 de febrero.
El Premio, que lleva el nombre de Muñoz Suay, uno de los intelectuales, críticos, cineastas e investigadores más importantes, está destinado a reconocer los mejores trabajos de investigación histórica sobre Cine Español.
«Cine español: una crónica visual», que ha contado con la colaboración de la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales, Egeda, el ICAA y la Fundación Borau, recorre actualmente las sedes del Instituto Cervantes de las principales ciudades del mundo, el 15 de mayo se inaugura en Londres y después irá a Nueva York y Manila.
El catálogo de la exposición arranca con un artículo de José Luis Borau titulado «la larga marcha del cine español hacía sí mismo”. A continuación, García Dueñas comienza con una declaración de intenciones en la que expresa un elogio a un cine «que desde muy antiguo ha estado bajo sospecha de culpabilidad. Ha sido sometido a juicios severísimos…Lleva más de cien años intentando sobrevivir como frágil estructura industrial, gracias al empeño decidido de productores y directores que han tomado como oficio y beneficio semejante disciplina”.
García Dueñas afirma que, a pesar de todo, el cine español goza de buena salud y divide su obra «en dos partes y un intermedio, como si asistiéramos a una sesión de programa doble del tipo de las que disfrutábamos en nuestra lejana adolescencia”.Concluye este trabajo coeditado por Lunwerg, el Instituto Cervantes y la Dirección de Relaciones Culturales y Científicas-Aecid, con un epílogo de Fernando León de Aranoa en el que habla de un cine «con vistas a la calle, que cuenta lo que pasa en las aceras que somos a alguien que adentro, en la penumbra de la habitación, escucha atentamente”.