UN DOCUMENTAL SOBRE EL HOMBRE QUE SE HA PASADO MÁS DE 50 AÑOS CANTANDO ÓPERA EN EL SUBTERRÁNEO DE BARCELONA

Ramón no era ni un homeless ni un desheredado, sino simplemente un alma libre que hacía lo que le daba la gana, en este caso cantar ópera. Cada día por la mañana acudía durante ocho horas a su banco de la estación de Passeig de Gràcia, en Barcelona, para cantar y hablar con quien se acercaba a decirle algo.
Con más de ochenta años, Ramón vivía para cantar y comer. Sus paseos por el Parque Guell y las comidas del mediodía son dos momentos que disfrutató casi siempre en soledad, como recoge la película, que cuenta con fotografía de Natàlia Regàs y producción de Verne Films y que se ha filmado entre 2010 y 2013, hablada en catalán y castellano.
El director Joan Vall Karsunke asegura que Ramón fue siempre «un hombre feliz y libre, como el Quijote o Tarzán. No se le puede sobornar ni cambiar porque no necesita nada”.