LA OBRA LLEGA ESTE JUEVES A LA SALA PEQUEÑA DEL TEATRO ESPAÑOL DE MADRID

El Teatro Español presenta una nueva producción para la Sala Pequeña: «Oleanna», de David Mamet, dirigida por Manuel de Benito y protagonizada por Jose Coronado e Irene Escolar. «Oleanna» se escribió en 1990 y fue estrenada, con dirección del propio Mamet, en 1992, entre una gran controversia. La obra permanecerá en la escena de Madrid del 28 de abril al 12 de junio.

«Oleanna» es una obra para dos personajes cuyo tema, a primera vista, parece centrarse en la lucha de poder entre un profesor universitario, a punto de alcanzar la cumbre de su carrera, y una de sus alumnas. La obra, sin embargo, aborda de manera sutil, como en tantas otras obras de Mamet, otras cuestiones quizá no tan evidentes pero que tienen especial relevancia para su autor. Entre ellas, por ejemplo, el acceso universal a la educación universitaria, el lenguaje políticamente correcto o las políticas de género existentes en las instituciones públicas.
Jose Coronado e Irene Escolar se mueven en este cara a cara interpretativo en la Sala Pequeña del Teatro Español, un espacio íntimo por la escasa distancia entre actores y público, situado, en este caso, en sendas gradas a cada lado del escenario, que reproduce un despacho de un profesor universitario de una universidad.
Juan Vicente Martínez, adaptador del texto, propone un viaje por una obra rabiosamente actual, de la que nos advierte: «como espectadores de «Oleanna», nunca podremos estar seguros de las verdaderas intenciones de los personajes, de la veracidad de sus gestos o afirmaciones, ya que Mamet, en su condición de gran autor dramático, dejará en nuestras manos., y en última instancia, la decisión final”.
El director de la función, Manuel de Benito, ha bebido directamente de las fuentes de Mamet, y son las inquietantes declaraciones del autor las que sustentan la puesta en escena de este montaje. «En la obra hay dos personajes. Hay un hombre y una mujer, y los dos defienden puntos de vista muy sólidos, en los que creo por igual… Muchos creían que el hombre tenía razón y la mujer estaba equivocada y que yo lo había presentado así tendenciosamente, y muchos creían justo lo contrario”, afirmó el dramaturgo. «Mi función consiste en mostrar las interacciones humanas de tal manera que la síntesis que asimile el público promueva una actitud más humana, una mayor comprensión de las motivaciones humanas”. Y añade: «Dicen que mi obra es ‘poco clara’, pero creo que en realidad quieren decir provocadora. Eso, en lugar de dejar al público encantado de la vida por la moraljea donde todo cuadra de la obra, los perturba”.