EL CERTAMEN MALAGUEÑO ESTRENA UN DOCUMENTAL SOBRE EL ACTOR

El 31 de marzo, TCM emitirá este documental acompañado de uno de los títulos más destacados de la carrera del actor español, «Un lugar en el mundo», dirigida por Adolfo Aristaráin. Estructurado en torno a una extensa entrevista y reinterpretando algunas escenas o hitos de su vida, el documental repasa la carrera y la vida de José Sacristán.
José Sacristán es ya parte de la historia del cine y el teatro españoles y a sus 76 años vive una de las etapas más fértiles de su carrera. El año pasado ganó el Goya al mejor actor por «El muerto y ser feliz», acaba de colaborar con directores jóvenes como Isaki Lacuesta y Carlos Vermut y sigue de gira por teatros de toda España con la obra «Yo soy Don Quijote».
José Sacristán (Chinchón, Madrid, 1937) estudió en la Institución Sindical de Formación Profesional Virgen de la Paloma, pero abandonó el centro para trabajar en un taller mecánico. Cuando cumplía el servicio militar en Melilla, decidió dedicarse a la interpretación, dejando su trabajo de mecánico tornero, para seguir su vocación teatral. Se interesó desde muy joven por el teatro independiente y comienza en el Teatro Infanta Isabel de Madrid. Actuó como aficionado hasta 1960, año en que debuta como profesional. Su acceso al mundo cinematográfico se da en la década de los sesenta con papeles secundarios que poco a poco fueron adquiriendo importancia.
Estuvo incluido en el grupo de actores más taquilleros del cine español de los setenta junto a Alfredo Landa y José Luis López Vázquez. Su debut en el cine se produjo con «La familia y uno más» y luego vendrían las comedias atrevidas de la época. Después, José Sacristán se reveló como un excelente actor dramático en trabajos como «Un hombre llamado Flor de Otoño», de Pedro Olea, «La colmena», de Mario Camus o «El pájaro de la felicidad», de Pilar Miró. Con más de un centenar de películas a sus espaldas, también ha destacado como director. Es un actor estrechamente vinculado al teatro y entre sus últimos trabajos destacan los musicales «El hombre de La Mancha» y «My Fair Lady», en los que compartió protagonismo con Paloma San Basilio.
Fue premiado con la Concha de Plata en el Festival de Cine de San Sebastián de 1978 por «Un hombre llamado Flor de Otoño» y en 1982 consigue el primero de sus cuatro Fotogramas de Plata por su trabajo en la película «La colmena». En 2012 obtiene su primer y único Premio Goya por su papel en la película de Javier Rebollo «El muerto y ser feliz», por la que también recibe su segunda Concha de Plata en San Sebastián.