LOS DOS ACTORES SUMAN SU GALARDÓN A LOS YA RECIBIDOS POR LOS DIRECTORES JACQUES AUDIARD Y PAUL SCHRADER

Ledicia Sola fue la encargada de presentar la gala, arropada por los aplausos del público. En el comienzo de la misma, tras citar a los premiados de la tarde, se proyectó un vídeo sobre la trayectoria profesional de José Sacristán. El actor de Chinchón tiene a sus espaldas una extensa lista de películas en las que ha participado tanto como actor como director. También cuenta con varios premios entre ellos un Goya al mejor actor en 2012 por «El muerto y ser feliz» dirigida por Javier Rebollo.

Tras la proyección del vídeo entraron en escena María Casanova y el director Pedro Olea que, cogidos del brazo, han dedicado unas palabras cariñosas a Sacristán. A continuación Ledicia dio paso a Concha Velasco que apareció en el escenario entre una sonora bienvenida por parte del público. La coprotagonista de la gala concedió a su compañero homenajeado la Espiga, mientras los asistentes a la gala no cesaban de aplaudir. En palabras de José Sacristán: «La Espiga de Honor es un honor en sí misma”. Después de las palabras de agradecimiento del actor se expuso un vídeo homenaje a la actriz vallisoletana que ya ganó el premio en su ciudad a la mejor actriz en 1985 por su papel en «La hora bruja» de Jaime de Aarmiñán. En esta ocasión, salieron al escenario Fernando Méndez-Leite acompañado por Pedro Olea. El primero describió a Concha como «una actriz superdotada con un talento natural” y el segundo añadió lo mucho que había disfrutado trabajando con la artista durante todos estos años.

Por último Sacristán volvió al escenario para hacer entrega del mismo premio recibido unos minutos antes por su amiga y compañera de la gala, Concha Velasco. La querida actriz dedicó unas palabras de elogio al actor, a Méndez-Leite, a Angulo, a Lea y al cine español. «En Valladolid se nos quiere tanto, se nos quiere tan bien”. Estas fueron sus palabras para despedirse del Teatro Calderón en este día tan especial.