Los cineastas presentan en el Festival de Cannes, «Good time», un thriller sombrío y cargado de adrenalina que cuestiona los lazos fraternales de dos ladrones de bancos

Sensible, psicodélica y envolvente, la obra de los hermanos Safdie se alimenta desde sus inicios de la esencia del Mumblecore, una corriente del cine independiente estadounidense surgida en los años 2000 de numerosas películas con presupuestos mínimos que, cámara al hombro, capturaban los estados de ánimo de sus protagonistas. Estos dos cineastas neoyorquinos, que mencionan a Renoir y Cassavetes como inspiración, han desarrollado un estilo naturalista y entrecortado que se ajusta a su deseo imperioso de adueñarse de la realidad para transcribirla mejor.

Después de «Daddy Longlegs» (2009), el tono de su filmografía se tornó más sombrío en 2014 con «Heaven Knows What», un largometraje visceral inspirado en los traspiés amorosos destructivos de una yonqui sin domicilio que conocieron en el metro. Filmada con longitud focal para aislar a los actores del equipo técnico y confrontarles sin filtros a la energía de la calle, la película destaca por su capacidad para captar el espíritu de la faceta marginal de Nueva York, de manera similar a «Taxi Driver» de Martin Scorsese.

La influencia de la película ganadora de laPalma de Oro de 1976 es tangible en «Good Time», largometraje tenebroso en el que el personaje principal, un psicópata interpretado con gran fuerza por Robert Pattinson, nos recuerda a Travis Bickle, protagonista atormentado del clásico de Scorsese.

«Good Time» narra la noche llena de tensión de Nick y Connie, dos hermanos en fuga tras un robo fallido. La película fue filmada en Nueva York y en una prisión de Queens, donde recrearon el ambiente lúgubre del famoso centro de detención de la Isla Rikers. El guion cuenta con la co-autoría de Ronald Bronstein, quien ha colaborado en todos los largometrajes de los dos cineastas.

También en compretición «Krotkaya», un drama social del ucraniano Sergeï Loznitsa. Se trata de una adaptación libre de la novela de Dostoyevski, «La dulce». «Krotkaya» narra la búsqueda desesperada de una mujer de rasgos delicados, interpretada por Vasilina Makovtseva, determinada a encontrar a su marido, preso en una región aislada de Rusia. Una interpretación imponente y melancólica de una travesía de estilo «dostoievskiano”.