El rodaje de la biopic de Alina Fernández comenzará el próximo mes de marzo en Puerto Rico

Catalina Sandino recibió una nominación al Oscar en el año 2004, convirtiéndose en la primera actriz colombiana en alcanzar tal distinción gracias a su papel protagónico en la película «María llena eres de gracia», rol por el que fue galardonada con el Oso de Oro como mejor actriz en el Festival de Cine de Berlín.
Alina Fernández Revuelta es la hija ilegítima, pero reconocida, de Fidel Castro Ruz, líder la Revolución Cubana, con quién es muy crítica. Vivió en Cuba durante el gobierno de su padre tras el triunfo de la Revolución, en enero de 1959, y se casó en 1973 siendo aún muy joven, con sólo 17 años de edad.
Como hija ilegítima del líder cubano, vivió durante sus primeros años junto a su madre, Natalia «Naty” Revuelta Clews, llevando el apellido del esposo de ésta última, Orlando Fernández. En su Cuba natal tuvo una carrera de modelo, y fue directora de relaciones públicas de una empresa de modelos. Finalmente, abandonó su país en 1993, debido a su creciente disidencia política, enmarcada en el período especial en que se encontraba Cuba, tras el reciente colapso de la URSS, lo que determinó el virtual congelamiento del envío de bienes de la ex Unión Soviética a la isla, particularmente entre 1992 y 1994.
Para lograr su cometido, abordó un avión rumbo a España, disfrazada como turista española, usando una peluca. Para ello, Elena Díaz-Verson Amos, una inmigrante cubana con residencia en los Estados Unidos, proveyó a Alina de un pasaporte falsificado. Tiempo después, se mudó a la ciudad de Miami, capital del exilio cubano.
En 1998 escribió un libro llamado «La hija de Castro: Memorias del exilio de Cuba». Allí describe los detalles íntimos de su vida, mientras crecía bajo el régimen revolucionario, y los cambios internos que se estaban produciendo en el país durante su juventud. Entre otras cosas, dice recordar que, a los tres años de edad (es decir, en 1959, poco después del triunfo de la Revolución Cubana), los dibujos animados del ratón Mickey fueron reemplazados en la TV local por las ejecuciones ordenadas por su propio padre, de las que fueron víctimas colaboradores cercanos del entonces recientemente derrocado dictador Fulgencio Batista.