La obra de david Mamet se estrena simultáneamente en Broadway y en el Teatro Español de Madrid

En esta ocasión, el duelo que plantea Mamet tendrá dos únicos personajes sobre las tablas, encarnados por Magüi Mira y Ana Wagener. Ambas actrices encarnarán dos posiciones contradictorias: un personaje encerrado en prisión, pero libre mentalmente, y otro que vive en libertad, pero que es prisionero de sus prejuicios. Cathy, encarnado por Mira, está condenada a cadena perpetua por terrorismo y se juega la libertad condicional en una entrevista con una funcionaria de prisiones, papel interpretado por Wagener. El espectador asistirá a este interrogatorio, en el que se reflexionará sobre cuestiones como el poder y su verdadera naturaleza.
En palabras de Pascual, esta obra se acerca a Europa en mayor medida que los anteriores textos de Mamet, caracterizados habitualmente por los conflictos morales surgidos a partir del dinero y los intereses. Aquí, en cambio, se acerca a problemas ideológicos e incluso políticos. La urgencia del mensaje y la inmediatez de su llegada es clave en el estreno de esta obra, en palabras de Mira, para quien «un autor vivo es un tesoro», ya que «vivos y excelentes hay pocos». «Esta es una inyección en vena para el espectador, Mamet le conecta con el hoy. Dos años después esto no tiene sentido», asegura.
Magüi Mira interpreta a un personaje convencido de que la libertad es algo que no se pierde nunca. «Es un poder y la cuestión es el valor que necesitamos para usarla», ha dicho. A través de Cathy, como heredera de las ideas contra culturales de los años 60, Mamet traslada la «emergencia» de esas ideas en la actualidad.
«La anarquista» no es un debate entre la derecha y la izquierda: «El autor ha destripado la barbaridad que hoy vivimos, desbarata el sistema. Deja abierto un problema sin ofrecer tesis». Y continúa: «La historia emocional que surge entre ellas funciona como un caudal muy potente que soporta su pensamiento». Mamet realiza aquí un «juego fascinante» en el que entrelaza, mezcla y contrata en un mismo papel lo privado y lo público», precisa.
Wagener, por su parte, ha destacado que esta obra es «una guerra de ingenios» y subraya la «gran categoría intelectual» que hay entre las dos protagonistas, «muy rápidas» en el diálogo. Su papel, el de Ann, es un personaje que ha tenido que investigar en profundidad, ya que este texto «no ofrece acotaciones en las que refugiarte», aunque matiza que es «muy rico» a la hora de trabajar. Ella es una alta funcionaria del Estado que traza perfiles psicológicos de terroristas. «Cree en lo que hace y el cumplimiento del deber le lleva hasta las últimas consecuencias», indica.
Este estreno mundial de David Mamet simultáneamente al de Nueva York, una reflexión sobre el poder y su verdadera naturaleza, así como sobre la utilidad o no de la cárcel para reprimir el crimen y cambiar al criminal, permanecerá en el escenario del Teatro Español de Madrid hasta el 27 de enero de 2013. El tradicional encuentro con el público tendrá lugar el viernes 14 de diciembre.