La obra de José Ramón Fernández es un montaje del Centro Dramático Nacional pata el Teatro María Guerrero de Madrid

Esta es la primera vez que se recrea en teatro la vida en los populares laboratorios de la Residencia en los que sobresale la presencia del joven y brillante científico Juan Negrín (a quien Santiago Ramón y Cajal convenció para rechazar ofertas magníficas y aceptar este trabajo). En su laboratorio destacó la presencia de Severo Ochoa pero también del pedagogo Ángel Llorca o del poeta José Moreno Villa.
A través de la evocación de este último desde su exilio en México, José Ramón Fernández reflexiona sobre el diálogo que el científico e intelectual mantiene con el mundo que le rodea. «Se trataba de plasmar en 65 minutos el espíritu de la Residencia de Estudiantes, su alegría de vivir, la idea de la cultura y la ciencia como algo gozoso, la de país basado en la tolerancia y la cultura que tenga como base la educación y el avance científico, algo que podríamos encontrar hoy», en palabras del autor.
En el reparto, José Moreno Villa es José L. Esteban, Juan Negrín es David Luque, Justa Freire es Lola Manzano, Santiago Ramón y Cajal es Paco Ochoa, Severo Ochoa es Iñaki Rikarte y Ángel Llorca es Pedro Ocaña, mientras que el personaje de Miguel de Unamuno está interpretado por varios actores: Pedro Ocaña, Iñaki Rikarte, Paco Ochoa y David Luque.
José Ramón Fernández desvela que la obra apenas tiene errores «pero sí mentiras gordas, como el encuentro inexistente entre Ramón y Cajal y Severo Ochoa, una licencia que me he permitido a raíz de datos ciertos y frases de los personajes».
Fernández ha buscado la humanidad de todos estos intelectuales, hombres reales a los que a veces se les mira desde las alturas. «En aquella época eran todos chicos jóvenes que cantaban y hacían bromas, que estaban muy vivos. Todos experimentaban y se observaban unos a otros: músicos, pintores, escritores, científicos», apunta. Para el autor, muchos de estos personajes son verdaderos desconocidos para el gran público y este montaje ayudará a descubrirles. «Tenía una gran responsabilidad con esta función por el respeto al proyecto de país de la Residencia de Estudiantes», ha confesado.
El director de escena, Ernesto Caballero ha buscado mantener esta línea y «mostrar personajes que son seres humanos, con sus conflictos y contradicciones, quitándoles solemnidad y evitando que parezcan conscientes de su posteridad en sus expresiones».
«La colmena científica o el café de Negrín» estará en la escena de la Sala de la Princesa del Teatro María Guerrero de Madrid, del 13 de octubre al 14 de noviembre.