«La vida es más bonita que un cuento. Al menos, hay más opciones”, dice la realizadora

A sus 24 años, Laura sigue esperando que aparezca un príncipe azul en su vida. Por eso cuando Sandro se presenta en una fiesta igual que lo haría el príncipe de sus sueños, no duda de que ha encontrado al hombre de sus sueños. Pero entonces conoce a Maxime, y Laura empieza a preguntarse si acaso algunos príncipes son más ‘azules’ que otros. Por lo demás, Sandro tiene sus propios problemas: su padre, Pierre, acaba de toparse con Madama Irma en el funeral del abuelo, y esto le ha traído a la memoria la fecha de su propia muerte según lo predijo hace ya muchos años la propia Madama Irma. Ahora Pierre es incapaz de hacer planes con su nueva pareja, Eleonore, ni con su hijo Sandro. También tiene problemas Maxime, como los tienen Eleonore, Marianne, Jacqueline y muchos más. Pero no hay cuidado: al final todos serán felices y comerán perdices.
El Salón de los Espejos del Teatro Calderón recibió al final de la mañana del jueves 24 de octubre de 2013 a la directora francesa Agnès Jaoui, quien compite por la Espiga de Oro con Au bout du conte. Durante la rueda de prensa la cineasta se atrevió con el español con la ayuda de la traductora.
Jaoui desveló que Laura, la protagonista del filme, busca a su príncipe azul, algo que la directora también buscaba cuando concibió el tema central de la historia. Entre risas afirmó ‘que lo peor es que al final lo encontré’. Su película se asemeja a un cuento, pero Jaoui aclaró que «la vida es más bonita incluso que un cuento. Al menos, hay más opciones”. Con la sala abarrotada de gente, la directora francesa finalizó la rueda de prensa definiendo su película como «otro punto de vista de la vida”.