Diego Galán presenta este martes en el Festival de Cannes su documental «Con la pata quebrada»

Diego Galán es crítico de cine, escritor y director. Ha realizado para la televisión española varias series sobre cine, entre las que se encuentran «Memorias del cine español» y «Queridos cómicos». También es autor de libros especializados como «Carta abierta a Berlanga»; «Fernán Gómez, un señor muy pelirrojo»; «Un joven llamado Saura»; «Pilar Miró, nadie me enseñó a vivir» y «Jack Lemmon nunca cenó aquí» –este último inspirado en su experiencia como director del Festival Internacional de Cine de San Sebastián, de 1986 a 2000. Por otra parte también ha dirigido documentales, entre ellos «¿Quién fue Pilar Miró?» y «Pablo G. del Amo, un montador de ilusiones».
Producido por Enrique Cerezo y Agustín Almodóvar (El Deseo), «Con la pata quebrada» es una crónica de la representación de la mujer en el cine español a través de más de 180 fragmentos de películas. Una manera diferente de acercarse a la historia de España.
«Las mujeres han cambiado la forma de pensar de los hombres, de los gobiernos, de la Iglesia. El cine, tanto el español como el extranjero, refleja la realidad, incluso a sus espaldas. Una película siempre responde a su época, sobre todo una película mala», ha explicado Diego Galán. Sobre el título cuenta: «El machismo en España es importante. Se dice que una mujer casada y honesta debe quedarse en su casa con la pierna rota: la pata quebrada y en casa. Es un refrán español, aunque los jóvenes ya no conocen esta expresión». Como estudioso del cine español, Diego Galán ha analizado la importancia de la mujer en nuestro cine: «Las mujeres llegaron tarde al cine como directoras a pesar de que en los años 30 ya había algunas, en la época del cine mudo. Actualmente, existe al menos una veintena de directoras, incluidas algunas muy interesantes, pero ellas lo tienen más difícil».
«Para hacer la película, me he centrado en la filmografía española. El cine quieras que no refleja siempre la realidad o parte de ella, y las películas españolas han sido en cada momento espejo de la situación política del país y sus costumbres. En los años treinta, destronado el rey se instituyó una república que equiparó en libertad a la mujer con el hombre. La guerra civil dividió en dos bandos también a las mujeres, y la victoria del fascismo las devolvió a su sitio: el hogar, «pata quebrada y en casa”. Tras la muerte de Franco, la mujer se incorporó a la corriente de lucha por la liberación ya en marcha en el mundo; y en ello continúa», indica el cineasta.
Sin embargo, las actrices tienen un camino aparentemente más fácil que las directoras: «Algunas actrices como Penélope Cruz están mejor consideradas porque trabaja en Estados Unidos. Y sobre todo porque trabaja con Pedro Almodóvar. Almodóvar es el pasaporte para el reconocimiento de los actores, como en el caso de Penélope Cruz». Precisamente, Pedro Almodóvar es alguien al que le han interesado mucho por las mujeres: «Adora a las mujeres pero es una forma de ser misógeno. Habla sobre todo de las mujeres de su pueblo, de su educación…Por otro lado, como protagonista de la movida, un periodo en el que las mujeres jugaron un papel importante en la sociedad, ha narrado su liberación, cómo hacían el amor libremente, cómo se hacían independientes, su rebelión y su revolución».
Diego Galán se moja y explica qué mujer le ha marcado en el cine español: «Una actriz poco conocida fuera de España, ya mayor, que se llama Julia Gutiérrez Caba. Es un nombre poco artístico…Siempre me ha emocionado, era muy buena actriz pero actuó en pocas películas. Incluso en España es poco conocida. Pero citaré algunas más famosas: Carmen Maura y Penélope Cruz son también excelentes actrices».