Incluye objetos, fotografías y todo tipo de documentos que revelan la clave de la creatividad del cineasta italiano

«Federico Fellini. El circo de las ilusiones», es el título de la exposición que, tras varios meses en el Caixa Forum de Barcelona llega ahora a Madrid. La exposición, que se enfrenta a la creación del mito felliniano, lo analiza, busca comprenderlo y mostrarlo, podrá visitarse en el Caixa Fórum de Madrid hasta el 26 de diciembre.

Esta exposición en torno a Federico Fellini recoge objetos, fotografías y todo tipo de documentos que revelan la clave de la creatividad del cineasta italiano.
«Federico Fellini. El circo de las ilusiones» se articula alrededor de cuatro grandes ámbitos: Fellini y la cultura popular; Fellini en su trabajo; la ciudad de las mujeres, y Fellini o la invención biográfica. Dentro de estos grandes ámbitos se desarrollan una serie de módulos temáticos en los que se tratan los temas que surcan la obra de Fellini, los que le fascinan o le obsesionan.
Temas como el music-hall y el circo, la caricatura o las fotonovelas, los monstruos marinos o el rock and roll, la reconstitución de lo real en Cinecittà, la mujer en todo su polimorfismo, la ambigüedad de su sentimiento religioso, la realidad de prueba de la imaginación, el psicoanálisis y los sueños, su relación con los medios de comunicación, su atracción por la prensa ilustrada, su repulsión hacia la televisión, su desdén hacia la publicidad, el inventor de palabras…
Según explica el director del Área de Cultura de la Fundación La Caixa, Ignasi Miró, Fellini es la «excusa para abordar la segunda parte del siglo XX a través de sus ojos», pues él «reflejó las emociones sociales en su mundo», lo cual le convirtió en «uno de los grandes creadores del pasado siglo». A su juicio, esta es una oportunidad para «redescubrir a un personaje que marcó una época», y para que, de paso, los jóvenes «descubran la trascendencia de un cineasta que fue nominado 24 veces a los Oscars y que ganó en ocho ocasiones».
Esta exposición, centrada exclusivamente en las imágenes, explora el universo felliniano. Constituye una especie de laboratorio visual que incluye más de cuatrocientas obras y en el que se propicia el diálogo entre las imágenes fijas y las imágenes animadas. Presenta a Fellini a través de sus distintas obsesiones y trata sus fuentes de inspiración como materia prima de su proceso creativo. No se trata de una muestra estrictamente cronológica, ni filmográfica: se aborda de forma más amplia el siglo del cine, que fue el suyo, pero también el siglo de la prensa, la televisión, la publicidad, los medios de comunicación en general… En una palabra: imágenes.
«Federico Fellini. El circo de las ilusiones» reúne una iconografía dispersa, componiendo un corpus con numerosas fotografías, dibujos y filmes hasta ahora inéditos. Para evitar un enfoque excesivamente biográfico, la muestra se aparta de los datos estrictamente cronológicos y presenta a Fellini a través de sus obsesiones, centrándose en las imágenes que le inspiraron, las que soñó, las que construyó, para así establecer un diálogo entre las imágenes fijas y las animadas.
La exposición constituye una especie de laboratorio visual con una doble ambición: por un lado, contribuir a la renovación del modelo de lectura de la obra del cineasta y, por otro, enfrentarnos al modo de exponer cine. En ocasiones, se aparta de la filmografía de Fellini para abordar la forma más amplia del siglo XX.
El siglo del cine, por supuesto, pero también el de la prensa, el de los medios de comunicación, el de la televisión y el de la publicidad. En definitiva, el siglo de la imagen o, más concretamente, el siglo de la fábrica de imágenes, plantea Caixa Fórum en el dossier de la exposición. La libertad expresiva fue uno de los aspectos que mantuvo Federico Fellini de comienzo a fin de su trayectoria.
Siempre anduvo en el cine en solitario, mecido por sus fastuosas ideas inesperadas. Capaz de transformar aquello que tocaba en un espectáculo, lo más arcaico en lo más moderno. La esencia de la comedia la aprendió en los cómics». Las fuentes de las que bebió fueron plurales. Todo le interesaba, pero es desde el dibujo como concebía todas sus películas. Dibujando sin parar culos, senos, mujeres, sueños… Sus intereses han trascendido su época. Fellini sigue siendo un hombre actual.