UNA FUNCIÓN QUE DESARROLLA LA IDEA DE QUE LA SEDUCCIÓN ES UN ARTE

Evelyn, una estudiante de arte rebelde y sexy, que prepara su tesis, se enamora del tímido Adam, todo un antihéroe a quién ella ha ido modelándole poco a poco para convertirlo en un triunfador. Lo que en principo parece amor resulta ser una cosa semejante a un rapto personal, un experimento artístico por el que Adam se convierte en una auténtica escultura humana.
«La forma de las cosas», que cerró la pasada temporada del Teatre Lliure con gran èxito de público, es una «tragicomedia sobre la vanidad humana», en palabras de Manrique. Desarrolla la idea de que la seducción es un arte y el protagonista, Adam, llega a convertirse en un ser indefenso y manipulable, terriblemente ridículo.
La obra està interpretada per Cristina Genebat, Mireia Aixelà, Marc Rodríguez y Xavier Ricart, y producida por La Troca y el Teatre Lliure.