EL CERTAMEN FRANCÉS TENDRÁ LUGAR ENTRE LOS DÍAS 14 Y 25 DE MAYO

Esta será la 11ª ocasión en que una mujer presidirá el jurado de la competición oficial de largometrajes en Cannes, tras Olivia de Havilland (1965), Sophia Loren (1966), Michèle Morgan (1971), Ingrid Bergman (1973), Jeanne Moreau (1975 et 1995), Françoise Sagan (1979), Isabelle Adjani (1997), Liv Ullmann (2001) e Isabelle Huppert (2009).
Jane Campion ganó tanto la Palma de Oro en la sección de largometrajes, en 1993 por «El piano» (que, antes de obtener cinco Oscar, incluidos los de mejor directora y mejor guion, también valió a Holly Hunter el premio a la mejor actriz en certamen galo), como la de la categoría de cortos, en 1986: un insólito doblete que aún nadie ha conseguido igualar. Campion compitió por el máximo galardón de Cannes en otras dos ocasiones: con «Sweetie» (su primer largometraje) en 1989 y con «Bright Star» en 2009. Sus obras «Un ángel en mi mesa» y «Holy Smoke» compitieron en la Mostra de Venecia en 1990 y 1999 respectivamente, y la primera de ellas se hizo con el Premio Especial del Jurado.
«Vine a Cannes por primera vez en 1986 y, desde entonces, mi admiración por el rey de los festivales de cine no ha hecho más que ir en aumento. Lo glamuroso y lo profesional encajan aquí de forma única. Es el país de las estrellas, de las fiestas, de las playas y de los negocios, sin perder de vista nunca lo que es el certamen: una celebración del cine como Arte y una celebración del cine a escala mundial», ha comentado Jane Campion. «Es la pasión lo que convierte a Cannes en algo único. Es un lugar mítico y sorprendente en el que saltan a la fama actores, las películas encuentran a sus productores y se ponen en marcha carreras profesionales. Esto lo sé porque lo he vivido. Es un gran honor para mí haber sido elegida para presidir el jurado; y, a decir verdad, ¡estoy impaciente!»
«Es un gran orgullo para nosotros que Jane Campion haya aceptado», ha desvelado un entusiasmado Thierry Frémaux, delegado general del festival de Cannes. «Originaria de un país y un continente en los que el cine es extraño y poderoso, ella forma parte de ese grupo de cineastas que encarna a la perfección la idea de que puede hacerse cine artístico que seduzca al gran público de todo el mundo. Sabemos que su exigencia personal será la misma que tendrá su jurado». Gilles Jacob, presidente del festival, comparte la opinión de su colega y, a su vez, ha ensalzado el estilo y la poesía de la directora neozelandesa, a la que ha rebautizado con el nombre de «Lady Jane».