Julieta Serrano se lleva el Gaudí de Honor y «Los últimos días» acapara siete estatuillas

La gala, celebrada en el Barcelona Teatre Musical y conducida por Àngel Llàcer, ha encumbrado ambos largometrajes en una noche llena de guiños al cineasta fallecido Bigas Luna, críticas a la situación de crisis que atraviesa el sector audiovisual, el alto índice de paro entre los actores y en contra de la reforma estatal de la ley del aborto. La actriz Julieta Serrano ha recibido el Gaudí de Honor.

«Que nosotras somos las responsables de nuestros cuerpos y nuestras decisiones», ha señalado una aplaudida Clara Segura, en su discurso tras recoger el Gaudí a la mejor actriz secundaria por su papel en «Todos queremos lo mejor para ella».

La ópera prima de Ballús se basa en la historia de un campesino que intenta hacer producción ecológica y que contrata a un luchador de lucha libre para que le ayude. El documental se ha convertido en una de las grandes sorpresas de la noche, en que la directora ha recogido emocionada los grandes premios de gala, y ha recordado que esta pieza se ha cocido a fuego lento en cerca de cinco años.

Por su parte, la producción de ciencia ficción «Los últimos días», de los hermanos Pastor, que narra los advenimientos provocados por una misteriosa enfermedad que se extiende por todo el planeta, que impide a las personas salir a los espacios abiertos, se ha hecho con los galardones a mejor dirección de producción, dirección artística, fotografía, sonido, efectos especiales y maquillaje.

La actriz Nora Navas ha recogido la estatuilla a mejor actriz protagonista por su papel en la película de la joven directora Mar Coll «Todos queremos lo mejor para ella», mientras que el veterano José Sacristán se ha llevado el de mejor actor por «El muerto y ser feliz», y ‘Món petit’ se ha alzado como el mejor documental.

En una intervención grabada desde Munich, que ha dirigido en alemán y catalán, el ex técnico del FC Barcelona Pep Guardiola ha introducido el premio a la mejor película extranjera , que ha ganado la película «Amour», de Michael Haneke.

Uno de los momentos polémicos de la noche lo ha protagonizado el cineasta independiente Albert Serra quien, caracterizado de payaso, ha introducido el premio a mejor montaje, y ha reivindicado el papel de los montadores en un discurso en que ha señalado que «el cine es más que interpretación». Serra, el gran olvidado en las nominaciones en la puesta de largo del cine catalán, ha sugerido a la academia que expulse a todos los actores y los envíe a Guantánamo.

Antes de la presentación de la mejor película, el actor Eduard Fernández ha tenido un recuerdo para el recién fallecido Phillip Seymour Hoffman, y se ha referido a las palabras de Serra sobre les actores alegando: «Hay cosas que no se dicen».