Un espectáculo poético musical inspirado en obras de michael azama y enzo cormann a partir del jueves día 7

Él, Ella, La mujer y La música. Dos personajes comparten un espacio escénico y metafórico. Él es un músico que se ha retirado a una casa perdida junto al mar y se está muriendo sin remedio. Y a pesar de ello se rebela. Un atardecer que se adentra lentamente en la noche. Ella, es una mujer que ha pasado los últimos quince años de su vida en la cárcel donde ha cumplido condena. Mañana por la mañana será liberada. Una larga noche que se encamina hacia el amanecer añorado, pero nada tiene allá afuera.
De la vida a la muerte y de la muerte a la vida. Un umbral. Alguien que ha de salir y alguien que ha de entrar. Pero a ambos les atenaza el miedo y la desesperanza. Dos personas que nada tienen que ver y que caminan en direcciones opuestas pero que por un momento coinciden en el umbral que les encara con el otro lado. Él ha de sumergirse en el mar. Ella ha de emerger del agua. Dos nacimientos. Dos esperas.
La Mujer. Les une a él y a ella. Y también acerca a ambos a los espectadores. Una intermediaria. Una guía para ayudarles en el tránsito. Un ángel de la guarda. Y por supuesto la cuarta pata, la inevitable música, en diálogo con las voces desesperadas y desamparadas de los hombres.
«La Espera» transita por el ambiguo espacio entre lo real y lo imaginado, cuando el sentimiento es tan fuerte que nos deja sin aliento.