LAS PROTAGONISTAS DEJAN LOS MODELOS DE LUJO Y SE APUNTAN A LAS REBAJAS

Se acabaron los modelos de Gucci, Chanel o Prada, las joyas de Tiffany’s o los zapatos de Manolo Blahnik. Las chicas de «Sexo en Nueva York» también se enfrentan a la crisis y en su próxima aventura cinematográfica pasarán del glamour de las tiendas más lujosas de la Gran Manzana a poco más que comprar saldos en el mercadillo.
una de sus protagonistas, Sarah Jessica Parker, ha desvelado que la secuela cinematográfica de Sexo en Nueva York que se prepara mostrará una nueva sensibilidad con la delicada situación económica que vive todo el planeta. «¿Podemos hacerlo bien? ¿Y cómo hacemos que no resulte aburrido? ¿Cómo conseguimos reflejar la situación económica en una saga que tiene mucho que con el lujo y las marcas?», se ha preguntado la actriz.
«Hay muchas cosas que tenemos que replantearnos porque los tiempos han cambiado. Pero estos retos son buenos», ha aclarado la actriz que, para no abrumar en exceso a las millones de seguidoras de «Sexo en Nueva York», ha dejado claro que la secuela será «más divertida que la primera. Esta vez queremos jugar. En la última la historia había llegado a un punto de verdadero dramatismo, pero esta vez queremos juguetear», aclara.
Tras su tremendo éxito, con más de 415 millones de dólares recaudados en todo el mundo, Carrie (Sarah Jessica Parker), Samantha (Kim Cattrall), Charlotte (Kristin Davis) y Miranda (Cynthia Nixon) volverán a los cines en 2010 de nuevo dirigidas por el creador de la serie y director y guionista de la película, Michael Patrick King.