Una comedia loca y surrealista del joven dramaturgo francés Florian Zeller que reflexiona sobre la mentira y sus consecuencias

Esta comedia «loca y surrealista», como la define el actor y director, ya estaba entre sus planes cuando la leyó hace dos años y se la propuso al productor Enrique Salaberría. Para Flotats, la obra es «un espejo que nos refleja a todos». El texto, en versión de Mauro Armiño y el propio Flotats, es en su opinión, «una comedia inteligente con escritura muy contemporánea y hábil y frases concisas». El actor ha explicado que hay una frase de Voltaire que refleja muy bien el tono de esta función, cuya acción se ha trasladado a Madrid: «Mentid, amigos míos, mentid; cuando llegue la ocasión os lo devolveré», señala.
Flotats tuvo ocasión de conocer a Zeller en febrero de 2011, cuando vio la representación de este montaje en el Teatro Montparnase de París. «Ha escrito cinco novelas y siete obras de teatro de éxito y es de los cinco dramaturgos de más peso en el país. La crítica ha dicho de él que está entre Pinter y Pirandello», recuerda Josep María Flotats.
Acompañan al actor en escena María Adánez (que encarna a Alicia, su amante), Kira Miró (Laura, su mujer) y Aitor Mazo (Pablo, su mejor amigo y esposo de Alicia). Flotats encarna a un «mentiroso compulsivo». «La mentira que él crea le provoca que no esté seguro de los demás y eso hace que el personaje caiga en una especie de locura, de torbellino, lo que provoca réplicas que hacen reír y son surrealistas», explica.
Flotats se pregunta al hilo de esta comedia si es posible la transparencia en una relación de pareja, en nuestras propias relaciones sociales. «Oímos hablar de transparencia en la política, la economía, los bancos… Yo creo que no se puede ser impunemente doctor Jekyll y Mr. Hide. No se puede estar mintiendo siempre. Esta obra, en ningún caso, es una lección de moralidad», aclara. En este sentido, Flotats señala que la mentira está muy presente en nuestra sociedad y especialmente en la política. «¿Quién dice la verdad? No tenemos posibilidad de comprobarlo. Como dice un amigo mío, seguimos creyendo que vivimos en democracia pero el que gana unas elecciones luego dice al ciudadano que quería hacer otra cosa y que no pudo ante las exigencias de los mercados. Esto es una mentira o un engaño colectivo», asegura.
La pasión del actor y director en los últimos años por llevar a escena obras de dramaturgos franceses, la explica Flotats por haberse formado y vivido en el país vecino durante 25 años. «Es lo que conozco un poco mejor, de ahí mi tendencia a estos autores, pero no por el hecho de ser franceses», explica, concluyendo que en obras de autores españoles no ha encontrado personajes en los que se sintiera «implicado».