EL ASCENSO Y CAÍDA DEL EX SENADOR POR CAROLINA DEL NORTE ESTARÁ ESCRITA, PRODUCIDA Y DIRIGIDA POR AARON SORKIN

Aaron Sorkin se propone adaptar el libro «The politician», de Andrew Young, publicado a principios de año, que resume la carrera de Edwards, desde sus inicios hasta su caída. Aaron Sorkin es el creador y guionista de la serie televisiva «The west wing» que se desarrolla en la Casa Blanca. Para Sorkin, quien se ha ganado la fama gracias a sus dramas políticos como el largometraje «The American President» y la afamada serie sobre la Casa Blanca, el filme será su debut en la dirección.
John Edwards, ex senador de Carolina del Norte, fue el compañero de fórmula presidencia del demócrata John Kerry durante la campaña del 2004 y fue uno de los rivales de Barack Obama y de Hillary Clinton durante las primarias del 2008. En agosto del 2008, mientras que su esposa estaba enferma de cáncer, Edwards reconoció una relación extramatrimonial con una mujer con la que tuvo un hijo, lo que fulminó su carrera política.
El libro de Andrew Young desvela los secretos de la trama que supuestamente urdió Edwards para encubrir a su amante, Rielle Hunter, que estaba esperando una hija de él. Como parte de la trama, decidieron que Young se hiciera pasar por el padre del hijo que esperaba Hunter. Entre otros morbosos detalles, se conocieron los encuentros amorosos en lujosos escondites y que Hunter disfrutó de una vida de despilfarro gracias a las contribuciones del político, según las crónicas de Young.
Edwards basó su carisma en la honestidad y la humildad, y se forjó una imagen ante sus votantes de senador comprometido, candidato responsable y marido entregado. Después de negar rotundamente el romance, Edwards reconoció sus mentiras en una entrevista en 2008. El senador demócrata se separó de su esposa, Elizabeth Edwards, enferma de cáncer, y acabó reconociendo que era el padre de la hija de Hunter, Frances Quinn. Edwards, se enfrenta ahora a la investigación de un jurado federal en Raleigh (Carolina del Norte) sobre los pagos de su campaña a las primarias demócratas que su amante recibió y que superaron un millón de dólares.