EL CERTAMEN PROYECTARÁ 45 PELÍCULAS DEL DIRECTOR, INCLUYENDO SUS DOCUMENTALES BÉLICOS Y FILMES DE OTROS DIRECTORES RODADOS A PARTIR DE GUIONES SUYOS

La retrospectiva comprenderá la proyección de 45 películas, incluyendo sus documentales bélicos, así como una selección de guiones suyos dirigidos por otros y trabajos como actor («Chinatown»,de Roman Polanski, por ejemplo). Sin especificar todavía, la dirección del certamen turinés ha confirmado que algunos miembros del clan Huston estarán presentes en Turín por este evento.

John Huston (1906-1987) nació en el seno de una familia dedicada a la interpretación. Su padre Walter forjó una enorme reputación en el teatro y logró un Oscar por su trabajo en «El tesoro de Sierra Madre», en 1984 bajo la dirección de su hijo John. Actor, periodista, pintor y guionista, John Huston fue uno de los más versátiles y contradictorios cineastas entre 1940 y 1980. Gracias a su impactante debut en la dirección en 1941 con la laberíntica «El halcón maltés» (en la que Humphrey Bogart era el detective Sam Spade), fue considerado uno de los «inventores» del «film noir», un género al que siempre retornaría. Ejemplo de ello: «Cayo Largo» (1948), con el impagable dúo Bogart-Bacall; en 1950 con «La jungla dela asfalto», con una semidesconocida Marylin Monroe y en 1973 con «El hombre de MacKintosh», a la mayor gloria de Paul Newman.

Pero, a su regreso de la guerra, Huston se concentró en géneros más clásicos, regresando siempre a los territorios del drama, las historias bélicas y el cine de aventuras («La reina de Africa»). Huston se forjó enseguida su identidad cinematográfica, narrando historias desde un cáustico pesimismo y en el epicentro de grupos numerosos en los que cada uno era el enemigo del siguiente. Y a veces, enemigo de uno mismo. En algunos casos, el grupo tornaba suicida como es en el caso de «The Misfits», con Clark Gable, Montgomery Clift y Marylin Monroe, tres actores que hallaron en el film sus trabajos finales antes de morir.

Cazador y gran bebedor, la vida de John Huston fue tan grande, exagerada y exhaustiva como su obra cinematográfica. Consideraba prioritaria su relación con la naturaleza y los animales, quizá por eso descuidó su vida familiar hasta el punto de tener cinco mujeres y otros tantos hijos. En la arena política, fue abiertamente demócrata y opositor al senador McCarthy y su caza de brujas de finales de los años 40. En su carrera cosechó triunfos y fracasos. Pero fue en los años 70 cuando vivió un resurgimiento y dirigió filmes imprescindibles como «Fat City», «Wise Blood», «El hombre que pudo reinar» y «El honor de los Prizzi», que le valió el Oscar a su hija Anjelica. Murió con las botas puestas, ya que falleció a las pocas semanas de completar su última obra maestra, «Los muertos», a partir de James Joyce y de nuevo con Anjelica.

La 28 edición del Festival de Cine de Turín (TFF) se celebrará del 26 de noviembre al 4 de diciembre de 2010.