«Es una película complicada de ver, pero en las bocas de los actores cobra sentido”, dice el cineasta

«Miguel del Arco es el mesías que viene a salvar a la familia”, así presentaba el director de la Seminci, Javier Angulo, a Miguel del Arco, en relación al conflicto que existe en la familia protagonista. Angulo ha manifestado el orgullo de tener una película española como apertura, «siempre que esté de director abriré con una película española porque hay que defender el cine español”, a lo que siguió una ovación por parte de los asistentes.

Miguel del Arco, conocido por sus obras de teatro, nunca había realizado cine: «Mi deseo de hacer cine siempre ha estado”. Ha agradecido a Pedro Hernández, el productor, por haberse «cruzado en su camino” y a los actores con los que ha contado, «Un elenco soñado. Yo solo quería ser capaz de grabar lo que me estaban dando”. Para Miguel del Arco, tanto el cine como el teatro son igual de importantes, «Se trata de contar historias”. El director afirmaba que en el cine hay mucha más tensión que en el teatro, pero «eso es parte de su atractivo”.

Gonzalo de Castro ha afirmado que hacer la película era un acto de fe, «Un esfuerzo enorme, pero con un gran director es un placer”. Elisabet Gelabert ya era veterana con el director, pero en teatro. «Desde los recuerdos de mi infancia estaba hacer cine, un sueño para mí”, afirmaba.

Mercedes Sampietro, que no había visto el resultado final de la película, se mostraba entusiasmada por verla en la gala, además agradecía al director, «Mi sueño era trabajar con Miguel del Arco”.

Alberto San Juan ha asegurado que, aunque la película es un drama, «tienen un impulso de vida total”. Macarena Sanz, la joven del grupo, se ha sentido muy arropada por el resto del equipo y agradecida por su personaje: «tiene una sensibilidad especial, el personaje es maravilloso”.