EL ESPECTÁCULO QUE SE PRESENTA EN EL TEATRO ESPAÑOL DE MADRID MUESTRA LA FACETA MÁS DESCONOCIDA DEL DESAPARECIDO AUTOR CATALÁN

Un espectáculo musical con Manuel vázquez Montalbán y sus letras de canciones, donde se mezclan lo añejo y lo grouchista, lo cañí y lo sesentayochero, lo sentimental y lo de Brecht, lo anarquista y la rosa en flor, el cabaret con el diván freudiano, lo poéticomarxista con el «manifiesto subnormal». Y entre canción y canción, unas cuantas reflexiones, denuncias, sinceridades. Tal como él las escribió, las pronunció, las soltó, las endilgó desde su atalaya de observación siempre precisa, incisiva, imaginativa, rápida.
El director del Teatro Español, Mario Gas, destaca la «recuperación con un nuevo criterio que se hace en esta propuesta escénica del cuplé, de canciones cómicas, melancólicas, evocativas e incluso dramáticas con un pulso extraordinario». Por su parte, Barbany señala que esa faceta «olvidada» del escritor, periodista e intelectual catalán fallecido en 2006 «tiene mucho que ver con su educación infantil y juvenil». El paquete de canciones que se escogió para conformar el espectáculo está constituido por un total de 16 temas.
Seis de ellos proceden del libro «Guillermott en el país de las Guillerminas», que la censura rechazó hasta en seis ocasiones y que Guillermita Motta, para quién fueron escritas, decidió grabar más adelante. Otras tres proceden del espectáculo «Se vive solamente una vez» estrenado por el grupo de teatro independiente Tábano que dirigía Guillermo Heras. Asimismo, cuatro de los temas escogidos para «Groucho me enseñó su camiseta» proceden de un espectáculo que Dagoll Dagom hizo en 1992, «Flor de nit». Tampoco falta una canción que Marina Rosell encargó a diversos compositores, la única que se canta en catalán, ni la canción predilecta del periodista y escritor, «Tatuaje», que cierra el espectáculo. Asimismo, se ha incluido «Inútil escrutar tan alto cielo», del CD de Loquillo titulado «Con elegancia», y cuya letra es un poema del libro «Pero el viajero que huye».
Para Damiá Barbany «los textos que se intercalan entre las canciones proceden de cuatro fuentes: Libros de Vázquez Montalbán, en concreto de «Cancionero General del Franquismo», «Crónica Sentimental de España» y «Escritos subnormales»; Publicaciones biográficas sobre el escritor que contienen sus reflexiones y opiniones; el libro homenaje MVM (con Manuel Vázquez Montalbán), editado por la Generalitat de Cataluña; y, finalmente, la adaptación de un texto breve del homenajeado que figura en la contraportada del citado disco «Guillermotta en el país de las Guillerminas».
El director del espectáculo subraya la importante presencia que tiene Groucho Marx en el espectáculo, al que da título. «Es un personaje que siempre aporta una idea lúdica y lúcida de la vida, de combate crítico», añadiendó que las canciones seleccionadas, a pesar de ser muy distintas, tienen en su mayoría un nexo común: «Todas hablan del desamor, de cierta desilusión del amor».
Respecto a la música, que reúne a compositores variopintos como Albert Guinovart, Luis Eduardo Aute, José Aponte, José Luis Moraleda, y Ovidi Montllor, entre otros, Barbany apunta que la premisa fundamental es «conservar los elementos de parodia sobre un cierto folclore pero con giros de modernidad que la aproximen a la atmósfera del jazz o el blues». Con este espectáculo, sus creadores creen «hacer presente esa faceta creativa de Vázquez Montalbán menos conocida o más difícil de recuperar para la escena», en palabras de Barbany que confiesa haber quedado sorprendido por la «absoluta vigencia» de los textos combativos del escritor catalán contra el Franquismo. «No era un intelectual seco sino muy lúdico y aquí además se descubre también a un poeta».
El viernes 25 de srptiembre, a las 22.45 horas, el equipo artístico de la obra mantendrá un encuentro con el público en el propio Teatro Español. Entrada libre hasta c