La actriz adicta al crack mintió a la policía en un accidente de tráfico

Ella hizo caer la culpa del accidente a su agente que aseguró que era quien conducía. A través de varias investigaciones con cámaras de seguridad, se la vió el volante. Mentir a la policía es un delito muy grave, y se la acusa también de fraude y obstrucción a la justicia. Es posible que tenga que vivir ocho meses en la cárcel. También se la acusa de fraude fiscal y de deber al hotel Chateu Marmont -sitio favorito de sus locuras con el alcohol y las drogas- de deber 400.000 dólares. No trabaja hace años y su serie sobre Elizabeth Taylor y Richard Burton, ha sido un completo fracaso.

Adicta a la cirugía, es toda una muñeca de plástico. La entrevisté hace años en París por «Mean girls» y era un encanto, una adolescente pelirroja llena de pecas. Ya se le veían maneras, porque salía con el actor Wilder Walderrama (Aquel show de los 70), mucho mayor que ella y está penado en los Estados Unidos. Su madre es drogadicta y su padre, Michael Lohan, tras varios años en la cárcel por estadador y falsificador de tarjetas de crédito es un gritón de los peores reality shows. Una familia disfuncional, con la pequeña Ali también por el mal camino. Junto a los Lohan, los Corleone son un santos. Continuará…