estreno mundial del documental «Róbmy zdje , cie!» («¡Silencio en el plató!»), rodado por cuatro de los alumnos del director

A concurso en la Berlinale de hace dos años, «Katyn» es la más personal de las películas de Wajda y en la que se atrevió a romper uno de los más terribles tabues de la II Guerra Mundial: el que ocultó las matanzas a manos de la policía secreta soviética en los bosques de Katyn de más de 21.000 prisioneros polacos en abril de 1.940. Despues de la contienda, la versión soviética alteró los hechos alegando que los autores de la atrocidad habían sido los nazis. La cita con el maestro concluirá con la proyección de «Tatarak», un monólogo doliente a cargo de la musa de Wajda, la actriz Krystyna Janda cuando perdió a su marido a manos del cáncer. La película se mueve entre la realidad y la ficción, ya que el relato doloroso de Janda se fusiona con un cuento breve del escritor polaco Jaroslaw Iwaszkiewicz que da nombre a la película y que narra la pasión de una mujer madura por un jovencito durante un breve verano. «Tatarak» fue presentada en la última Berlinale y ganó para el veterano y prolífico director de 83 años el premio Alfred Bauer por la apertura de nuevas perspectivas en la forma de hacer cine. Nacido en 1926, Wajda es uno de los más importantes directores polacos de los últimos 50 años. Sus películas han ganado la aclamación crítica y los máximos galardones. Le debemos, entre otros títulos, «Kanal» (1957), «Cenizas y diamantes» (1958), «El hombre de mármol» (1977), «El hombre de hierro» (1981, Palma de Oro en Cannes), «Danton» (1983), «Semana Santa» (1985) y «Pan Tadeusz» (1999). Es también director de teatro, ha sido cuatro veces nominado al Oscar, la última en 2008 por «Katyn», y en 2.000 recibió la estatuilla como reconocimiento a una vida y carrera. La 62 edición del Festival Internacional de Locarno comienza el próximo día 5 y se prolongará hasta el 15 de agosto.