El cineasta se encuentra en pleno rodaje de «Caníbal», que protagoniza Antonio de la Torre

Tanto en el género documental como en el de ficción, Martín Cuenca viene desarrollando una sólida y sugerente filmografía que le ha valido el reconocimiento nacional e internacional. En un comunicado, el Festival de Málaga resalta que todo ello le hace merecedor del Premio Eloy de la Iglesia, que se otorga en colaboración con el diario La Opinión de Málaga, cuyo nombre homenajea a uno de nuestros creadores más osados e inclasificables.
Difícil de encasillar y esquivo a las etiquetas, la obra de Manuel Martín Cuenca es ecléctica pero profundamente coherente, capaz de cambiar su estilo, según la necesidad del proyecto, sin perder su identidad. Esta característica refuerza esa idea de artesano del cine que, alguna vez, ha utilizado Martín Cuenca para definirse.
Actualmente, se encuentra en pleno rodaje de su nueva película: «Caníbal», un thriller psicológico basado en un relato corto del escritor Humberto Arenal. El guión, escrito junto a su colaborador habitual Alejandro Hernández, cuenta la historia de un respetable sastre granadino que se alimenta de mujeres. La película la protagoniza el actor malagueño Antonio de la Torre, uno de los nombres destacados en la próxima edición de los Goya.
Manuel Martín Cuenca nació en Almería el 30 de noviembre de 1964. Estudió Filología Hispánica en la Universidad de Granada y es licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid. En 1988 comenzó a trabajar profesionalmente en el cine como asistente de dirección, script y director de reparto, colaborando con directores como Felipe Vega, Alain Tanner, Mariano Barroso, José Luis Cuerda, Icíar Bollaín o José Luis Borau. En 1999 comienza a escribir y dirigir sus propias películas. Durante esos años trabaja, también, como profesor de dirección e interpretación en diferentes escuelas de cine en España y Cuba. Colabora con algunos periódicos y publicaciones, y publica una novela y varios libros de cine.
Ha escrito y dirigido los cortometrajes «El día blanco» (1991), «Hombres sin mujeres» (1998) o «Nadie, un cuento de invierno» (1999), con el que obtiene numerosos premios nacionales.