Ambientada en Menorca en 1914, es la historia de dos niños tras la marcha de su madre, en busca de trabajo

Marc Recha rodó en octubre del año pasado, durante tres semanas, en Ciudadela (Menorca) y sus preciosas playas su película número nueve: «La vida libre», un film ambientado en 1914. En esa época bélica, dos niños viven en la isla –contaminada por una epidemia de gripe- tras la marcha de su madre, en busca de trabajo, a Argel. Ellos son Tina (encarnada por la debutante Mariona Gomila) y Biel (Macià Arguimbau, también nuevo en la interpretación), cuya imaginación será alimentada por Rom, un tipo especial que habita junto al mar, vive la vida libre y al que encarna Sergi López, que vuelve a trabajar con Recha tras su film previo «Un día perfecto para volar». Completa el reparto Miquel Gelabert.

Con guión y producción ejecutiva de Marc Recha, que ya estuvo en Cannes con «Las manos vacías» y «Pau y su hermano», según su autor, en la película «el paisaje es uno de los personajes principales, el motor del relato: la orografía configura a los personajes y el viento precipita los acontecimientos. El deseo de libertad y los sueños propios de la niñez empujan a Tina y a su hermano a dar el paso para vivir una vida libre; Rom será el revulsivo que incentiva el sueño de los hermanos, embarcándolos en un viaje de descubrimiento y de esperanza, porque el hombre es el misterio, la risa, el sujeto de las mil historias vividas, los viajes inventados y las aventuras imposibles».

«La vida libre», rodada en digital (5k) y dialogada en catalán menorquín, es una producción de la barcelonesa Turkana Films y mallorquina La Perifèrica Produccions, con la participación deTVC. La postproducción la lleva a cabo Antaviana Films. «El film bebe del libro póstumo de Albert Camus «El primer hombre»; del universo de Josep Pla: de su obra «Aigua de mar»; también de la literatura de viajes de Robert Louis Stevenson y «La isla del tesoro»; y del universo inolvidable de los libros de William Faulkner», concluye Recha.