EL MARCO DEL FESTIVAL DE SAN SEBASTIÁN HA REALZADO LA CEREMONIA EN LA QUE LA ACTRIZ HA ESTADO RODEADA DE MUCHOS COMPAÑEROS y AMIGOS

En el acto, celebrado en el Hotel María Cristina, en el marco del 57 Festival de Cine de San Sebastián, estuvieron también presentes representantes institucionales como la consejera de Cultura del Gobierno vasco, Blanca Urgell, el delegado del Gobierno en el País Vasco, Mikel Cabieces, el alcalde de San Sebastián, Odón Elorza, la presidenta del Parlamento vasco, Arantza Quiroga, la presidenta de las Juntas Generales de Gipuzkoa, Rafaela Romero, la diputada foral de Cultura, María Jesús Aranburu, y el director del Zinemaldia, Mikel Olaciregui. Asimismo, acudieron al evento numerosos compañeros y amigos de Verdú, entre los que se encontraban el marido de la actriz, Pedro Larrañaga, y los actores Jorge Sanz, Francis Lorenzo, Barbara Goenaga o Mabel Lozano, entre otros.
Ángeles González-Sinde ha hecho mención a la larga trayectoria de Verdú que «ha ido desarrollándose como mujer entre guiones, en el trasiego de los ensayos. Por eso, porque además ha profundizado en su oficio junto a los creadores más grandes, sentimos a Maribel Verdú como un producto genuino de nuestro cine que ha contribuido al crecimiento de nuestra cultura».
La Ministra de Cultura considera que el cine español «nos ha ido entregando, película a película, el regalo de poder ver a una gran actriz, a una gran maga, elaborar su repertorio mientras ella también crecía y maduraba como persona». En esa línea, destacó que la actriz es «un ser admirado y familiar para todos los espectadores». Además ha recordado una frase de Rafael Azcona, «quien sabía mejor que nadie que además de una carrera densa y fértil», el mérito de Verdú «está en la memoria, en la habilidad para ser puente entre todas las maneras de entender la profesión, entre todas las generaciones. Tu cualidad más distintiva está en el respeto, el afecto y la entrega flexible y permeable a la tradición y a la innovación, al riesgo y al rigor. Yo creo que era a eso a lo que se refería Rafael cuando te dijo: Maribel, tú no lo sabes, pero llevas dentro a Rafaela Aparicio», ha dicho.
Por su parte, Maribel Verdú, ha recordado que vino por primera vez al Festival de San Sebastián hace 23 años «cuando era sólo una niña» y que, desde entonces, ha acudido con frecuencia al certamen donostiarra para presentar películas o colaborar con el festival. «Pero nunca llegué a imaginar que volvería recoger nada menos que el Premio Nacional de Cinematografía».
Maribel Verdú ha recordado a la «gente genial» que también recibieron este galardón en su momento como Rafael Azcona, Paco Rabal y Fernando Fernán Gómez, «por nombrar sólo a tres gigantes que ya no están con nosotros y con los que tuve el inmenso placer de trabajar. Es por ello que me siento completamente abrumada al recibir este reconocimiento».
«Los actores somos gente y seres de los más frágiles e inseguros del mundo. Nadie sabe hasta qué punto necesitamos de los demás para dar lo mejor de nosotros mismos», ha dicho la actriz, agradeciendo «a toda la gente a la que debo que sea tan feliz con este extraño oficio» entre los que citó a directores, productores, directores de fotografía, técnicos, actores y actrices que le han hecho «crecer».
En el momento de nombrar a familiares y amigos, la actriz se emocionó sin poder reprimir las lágrimas, teniendo que interrumpir por un momento su discurso, que retomó para agradecerles su «arrope y apoyo para que jamás me viniera abajo». En ese sentido, tuvo especiales palabra para su marido al que le agradeció «por todo lo que tú ya sabes».
Finalmente, ha dicho que nunca llegó a pensar que recibiría el Premio Nacional de Cinematografía de manos de la guionista de uno se de sus mejores personajes, el de «La buena estrella» y que ahora es ministra de Cultura. «Esta mañana he vuelto a pensar que tenía muy buena estrella». La actriz, que triunfa recorriendo España estos días con la obra «Un Dios salvaje», junto a sus compañeros y grandes amigos Aitana Sánchez Gijón, Antonio Molero y Pere Ponce, prepara una serie de televisión histórica, varios «dramones” en España y una comedia en Argentina. Todos proyectos pendientes de encontrar financiación. Sin embargo su sueño es montar una compañía de teatro estable y una productora.