La película mantiene un guiño con la actualidad al mostrar a la juventud española, sus dificultades para acceder a la cultura y cómo afrontan la situación de crisis actual

La película mantiene un guiño con la actualidad al mostrar a la juventud española, sus dificultades para acceder a la cultura y cómo afrontan la situación de crisis actual, especialmente aquellos que quieren empezar una carrera dentro del mundo del arte.

El también autor de «El hijo bastardo de Dios», que se estrenó este mismo año, igualmente actúa en la cinta, que empezó a filmarse el mes pasado. Garrido se reivindica como el único cineasta mallorquín que rueda en su tierra, de forma independiente. «El cine en España se hace por amiguismo, por eso les cuesta tanto a los directores primerizos que no tienen amistades. Por eso la gente no va a ver cine español: no les interesan las historias. ¿Y por qué no les interesan las historias? Porque al productor español no le importa. Lo importante es que el director sea amigo y las subvenciones. Los productores españoles son los máximos culpables de lo mal que va el cine español. No saben elegir las historias, ni los directores ni los actores. Aunque no les preocupa para nada. Así es la vida», declaraba al Diario Balear.