Una nueva película sobre el cineasta italiano desvela el complot del poder para eliminar a un intelectual molesto

Grieco, quien rechazó colaborar con la película de Abel Ferrara que contaba principalmente el aspecto sexual de la historia, ilustra a las claras el complot que eliminó a Pasolini.

Magistralmente interpretado por el cantante y actor Massimo Ranieri, quien parece que hace volver a vivir al escritor y poeta, la película lo describe durante el montaje de «Saló, o los 120 dias de Sodoma”, y durante la redacción de su último libro «Petrolio” («Petróleo»), donde denunciaba lo que más tarde se llamarán «Poteri Forti» («Poderes fuertes»), el poder de los industriales sobre los políticos. Y en esa época Pasolini mantenía una relación con un chico subproletario, Pino Pelosi, quien lo traicionó.

A diferencia de otras películas acerca de Pasolini, la de David Grieco plantea la maquinación del poder para eliminar a un intelectual molesto que iba a publicar un libro que habría denunciado chanchullos, trapicheos y tejemanes de los grandes industriales y de los políticos. Lo que en su tiempo se intentó hacer pasar como crimen pasional fué una verdadera ejecución, premeditada y efectuada con ferocidad y cobardia por un peonaje del crimen. La película narra el robo de los rollos de «Saló, o los 120 dias de Sodoma» y la petición de dos millardos de liras para la restitución de la película, que en realidad solo era un pretexto para una emboscada.