UNA COMEDIA NEGRA QUE SE TRANSFORMA EN DRAMA SURREALISTA

Con dirección de Juan Codina, la obra responde a una pregunta: ¿Quién no ha sentido verdaderos deseos de matar al tipo que se demora horas delante de nosotros en el cajero automático? ¿Encubrirías a tu pareja o a tu padre si te confesara que se han convertido de repente en un atípico asesino en serie?
«Maté a un tipo” es una comedia negra que se transforma en un drama surrealista hasta que un psicólogo empieza a ahondar en las relaciones de esta familia de clase media donde el hábito de matar acaba por convertirse en un auténtico vicio. La tranquilidad del hogar se ve rota por un crimen en el que se envuelto uno de sus componentes.
La función combina varios ingredientes: Un poco de familia convencional, una pizca de auto disculpa, unas cucharadas de asesinato y unas gotas de rencor para una historia de humor negro con cuatro personajes donde todavía es posible reírse y apiadarse de los asesinos en serie.
A través de estos cuatro personajes la obra nos aproxima al escenario donde interactúan los responsables de los crímenes que suceden cada día en las grandes ciudades. La impaciencia, el encubrimiento familiar y la imperiosa necesidad de confesarse son el eje que sostiene la impunidad con las que se manejan a veces las situaciones más cotidianas.
Un marido desbordado por las circunstancias, una esposa comprensiva y una hija muy colaboradora podrían ser los componentes de una trama sentimental, pero los personajes de «Maté a un tipo” no tienen la menor traza moralizante. Un crimen fortuito desencadena una serie de acontecimientos que derivan en una locura familiar desternillante.