UN WESTERN CREPUSCULAR EN TORNO AL MÍTICO BUTCH CASSIDY CON Eduardo Noriega, Stephan Rea y Magaly Solier QUE SE RUEDA EN BOLIVIA

La trama muestra a Blackthorn, un gringo viejo que vive discretamente en Bolivia criando caballos y que quiere morir en su tierra, Estados Unidos. Allí todos le dan por muerto. Su verdadero nombre es Butch Cassidy, el más famosos forajido del salvaje oeste. Al partir de regreso a su tierra, James se cruza con otro jinete, el español Eduardo Apocada, un ingeniero de minas que es perseguido por robo.
Mateo Gil, guionista de cabecera de Eduardo Amenábar que dirige aquí su segundo largometraje tras su debut con «Nadie conoce a nadie», asegura: «Uno de los aspectos que más me atrae del western es que se trata de un género profundamente moral. En él, los personajes se enfrentan a la vida y sus grandes temas (la libertad, el compromiso y la lealtad, el valor, la traición, la propiedad y el dinero, la justicia, la amistad e incluso el amor) en condiciones muy puras, muy simples, por lo que las decisiones a las que deben enfrentarse los personajes resultan no sólo muy dramáticas, sino ejemplarizantes. «Blackthorn» vuelve sobre esos temas con una cierta mirada nostálgica y aventurera, pero también reivindicando su vigencia, la vigencia de esa mirada moral…”
Curiosamente el guión del filme no pertenece a Mateo Gil sino a Miguel Barros. La película la produce Andrés Santana ba través de Arcadia Motion Pictures, Manto Films AIE y Aiete Ariane Films. La fotografía la firma el prestigioso J. A. ruiz Anchía. El rodaje se inició el pasado 8 de marzo y se prolongará durante 10 semanas. El presupuesto del filme es de 4,80 millones de euros y el rodaje transcurre íntegramente entre Bolivia, en localizaciones de La Paz, Potosí, Desierto Salado de Uyuni, y en decorados de la Ciudad de la Luz (Alicante).