«Belle Époque», «El último cuplé», «Gringo» o «Historias de la radio», restauradas en Alta Definición, entre los primeros títulos del catálogo

Con esta unión el público podrá disfrutar de los grandes clásicos en un formato actual y con unas calidades nunca vistas hasta ahora. Una aportación fundamental que asegura la supervivencia de títulos de todas las épocas, rescatados por Mercury y restaurados y tratados con mimo para que puedan disfrutar de ellos generaciones enteras. Además, se suman también algunos títulos clave de la hostoria del cine italiano.
Películas de ayer y hoy en HD, remasterizadas y restauradas en audio y vídeo como nunca se han visto antes y con el mayor contenido extra posible. El primer lanzamiento estará disponible el 13 de marzo y constará de 12 títulos: «Belle Époque», de Fernando Trueba (1992); «El último cuplé», de Juan de Orduña (1957); «Gringo», de Ricardo Blasco (1963); «Historias de la radio», de José Luis Sáenz de Heredia (1955); «La Lola se va a los puertos», de Juan de Orduña (1947); «La Violetera», de Luis César Amadori (1958); «Ladrón de bicicletas», de Vittorio de Sica (1948); «Las 13 rosas», de Emilio Martínez Lázaro (2007); «Le llamaban Trinidad», de Enzo Barboni (1970); «Marcelino Pan y Vino», de Ladislao Vajda (1955); «Matador», de Pedro Almodóvar (1986); y «Plácido», de Luis García Berlanga (1961)
Los siguientes lanzamientos, de entre 10 y 12 películas cada uno, tendrán una periodicidad mensual e incluirán también algunos títulos relevantes de producción internacional. En abril se presentarán «Ana y los Lobos» de Carlos Saura (1972); «Aventuras del barbero de Sevilla» de Ladislao Vajda (1954); «El espíritu de la colmena» de Víctor Erice (1973); «¡Ay, Carmela!» de Carlos Saura (1990); «La ciudad de los niños perdidos» de Jean-Pierre Jeunet y Marc Caro (1995); «Deprisa, deprisa» de Carlos Saura (1981); «Embrujo» de Carlos Serrano de Osma (1947); «Goyescas» de Benito Perojo (1942); «Historias del Kronen» de Montxo Armendáriz (1995); «Jamón, jamón» de Bigas Luna (1992); «Le seguían llamando Trinidad» de Enzo Barboni (1972); y «Los héroes del tiempo» de Terry Gilliam (1981). Mientras, en mayo saldrán a la venta «Carmen la de Triana» de Florián Rey (1938); «Cuando vuelvas a mi lado» de Gracia Querejeta (1999); «¿Dónde vas Alfonso XII?» de Luis César Amadori (1958); «Familia» de Fernando León de Aranoa (1996); «La Pasión Turca» de vicente Aranda (1994); «La venganza de Don Mendo» de Fernando Fernán-Gómez (1961); «Llega sartana» de Giuliano Carnimeo (1971); «Los supercamorristas» de Sammo Hung (1985); «Tú perdonas* yo no» de Giuseppe Colizzi (1968); y «Violetas imperiales» de Richard Pottier (1952).

Todas estas películas además de comercializarse por primera vez en Blue Ray también estarán disponibles en DVD. Varios de estos largometrajes son novedad absoluta en el mercado en ambos formatos.
Tanto Mercury Films como Divisa Home Video dedican sus esfuerzos a preservar una parte fundamental de nuestro legado cultural a la vez que tratan de situar al cine español en el puesto que merece ocupar en las secciones de vídeo de los principales centros comerciales así como en las tiendas online.
La restauración de las películas objeto de Mercury Films se lleva a cabo a través de Cherry Towers, otra de las empresas de Enrique Cerezo, que cuenta con más de 25 años de experiencia en el sector del cine. Esta compañía está dedicada casi en su totalidad a la digitalización del fondo fílmico de Mercury Films y a su posterior restauración de imagen y sonido, con un equipamiento único en Europa y al más alto nivel tecnológico.
Los procesos que se realizan con las distintas películas comienzan con el lavado del negativo, siguiendo con el telecinado, el etalonado plano a plano, la restauración de imagen y sonido y un sistema de reconstrucción de fotogramas que, en caso de faltar alguno, realiza un morphing calculando la media y el movimiento del fotograma anterior y posterior. El resultado final de este laborioso proceso ahora puede disfrutarse con la mayor calidad de imagen y sonido gracias a la capacidad y versatilidad del soporte BD, que ofrece una definición cinco veces mayor a la de un DVD tradicional.