El director de «La reina Margot» dio al teatro clásico una impronta contemporánea

Nacido en 1944 en el seno de una familia de pintores, Chéreau era también una de las más grandes figuras de la escena francesa, e igualmente un reconocido director de ópera. Considerado un niño prodigio, creó a los 16 el Teatro-Público de París y en 1969 dirigió su primer ópera en el Festival de Ambos Mundos de Spoleto creado por Gian Carlo Menotti. En 1970 se relacionó con el Piccolo Teatro de Milano y sus directores Giorgio Strehler y Paolo Grassi. En 1975 dirigió «El Rey Lear» en Alemania y trabajó con Roger Planchon en la Comedie Francaise.
Para la escena dirigió dramas como «Peer Gynt», «Hamlet», «Fedra» de Racine, «Enrique VI» o «Ricardo III», lo mismo que obras de Antón Chéjov, Marguerite Duras, Victor Hugo, Lope de Vega o Pierre de Marivaux. En 1976 Wolfgang Wagner le ofrece dirigir junto a Pierre Boulez en la dirección musical, la nueva producción de «El anillo de los Nibelungos» de Richard Wagner en el Festival de Bayreuth conmemorando el centenario del estreno. Situándola en la revolución industrial y la época del mismo Wagner revoluciona la visión de la obra.
Otros importantes trabajos operísticos de Chéreau son «Lulú» de Alban Berg (la versión en tres actos estrenada por Pierre Boulez), «Tristán e Isolda» en la Scala de Milán dirigida por Daniel Barenboim, «Los cuentos de Hoffmann» en la Ópera de París, «Wozzeck», «Don Giovanni», «La escuela de los amantes» en el festival de Aix en Provence y «De la casa de los muertos» de Leos Janacek.
En el cine dirigió títulos como «La carne de la orquídea» (1975), «El hombre herido» (1983), «Hotel de France» (1986), «La reina Margot» (1994), su mayor éxito con la que obtuvo el Premio del Jurado del Festival de Cannes y el Premio César, «»Los que me quieran cogeran el tren» (1998), «Intimacy» (2001, Oso de Oro del Festival de Berlín), «Su hermano» (2001, Oso de Oro del Festival de Berlín), «Gabrielle» (2005) y «Persecution» (2009)
Descubridor de actores como Dominique Le Blanc y Pascal Gregory, su nombre estuvo asociado a algunas de las principales figuras e instituciones europeas relacionadas con su arte: el Piccolo Teatro de Milán, el director de escena Roger Planchon o el director de orquesta Daniel Barenboim. En el otoño de 2010 y hasta enero de 2011, el Louvre le convirtió en su invitado especial y le dio carta blanca para elaborar un programa, que él llenó de arte, teatro, danza, lecturas, música y, por supuesto, teatro, bajo el título «Les visages et les corps» («Los rostros y los cuerpos»). Este pasado verano Chéreau fue llamado para dar un curso mafistral en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander, que tuvo que abandonar por su delicado estado de salud. La ministra francesa, Aurelie Philippetti, ha celebrado «su gran sobriedad al servicio de una inmensa elegancia» y ha lamentado su desaparición, por la que, ha dicho, «estamos todos huérfanos».