Participó en el desembarco de Normandía como soldado y posteriormente fue uno de los protagonistas de «El día más largo», la película que narró la hazaña

El actor británico y héroe de la Segunda Guerra Mundial Richard Todd falleció en su hogar a los 90 años, el pasado 3 de diciembre. Nacido en Dublín, fue un héroe de la vida real al ser uno de los primeros soldados británicos en lanzarse en paracaídas sobre Francia el día de la invasión aliada y ser uno de los primeros soldados en llegar a Normandía antes de los principales desembarcos de tropas del Día D, y luego se convirtió en uno de los galanes mejores remunerados de posguerra en Gran Bretaña.
En 1949 fue nominado al Oscar por su papel en «Alma en tinieblas» («The hasty heart»). Otro personaje cinematográfico memorable fue el del teniente coronel Guy Gibson en la película de 1955 «The Dam Busters». Otras películas destacadas en las que participó fueron «Pánico en la escena» (1950), de Alfred Hitchcock, «La luz brilló dos verces» (1951), de King Vidor, «24 horas en la vida de una mujer» o «Los arqueros del rey» 81952) en la que encarnaba a Robin hood.
Todd, que había nacido en Dublín en 1919 se llamaba realmente Richard Andrews Palethorpe-Todd, trinfó en el cine como galán apuesto y de ojos azules, disfrutando de la inusual distinción de aparecer en películas sobre el Día D en las que su rol en los tiempos de guerra era interpretado por otros actores.
Como un oficial de la Brigada de Paracaidistas, Todd no sólo fue uno de los primeros en saltar sobre Normandía, también fue uno de los primeros en encontrarse con los planeadores bajo las órdenes del mayor John Howard. Esta fuerza defendía el Puente Pegasus, un escena recreada memorablemente en dos filmes épicos protagonizados por Todd, «D-Day, the Sixth of June» y «El día más largo» («The Longest Day», que con un presupuesto de 8 millones de dólares, fue la película en blanco y negro más cara de la historia del cine hasta que apareció «La lista de Schindler». En el filme, Todd interpretó a Howard.
En 1993 Todd fue nombrado por la Reina Isabel II de Inglaterra Oficial de la Orden del Imperio Británico. En 1986 publicó su autobiografía, «Caught in the act» («Atrapado en el acto»). «Luchaba contra el cáncer, una enfermedad que soportó con su habitual coraje y dignidad», ha dicho un portavoz familiar a la BBC. «Su familia lo acompañó en todo momento», ha añadido.