Mago de los efectos especiales, era también guionista, director y productor

El genio de Harryhausen residía en lograr dar vida a sus modelos de animación. Ya fueran dinosaurios prehistóricos o criaturas mitológicas, en las manos de Ray no eran marionetas sino personajes de pleno derecho, tan importantes como los actores a los que se enfrentaban y en algunos casos incluso más aún. «Sin Ray Harryhausen, posiblemente no habría habido «Star Wars», dijo en su momento George Lucas, el cerebro de la célebre franquicia galáctica. Peter Jackson ha dicho: «La saga «El señor de los anillos» es mi película homenaje a Ray Harryhausen. Sin su amor por esas imágenes maravillosas y su forma de narrar no se podría haber hecho, al menos no conmigo». «Todos los que practicamos el arte de la ciencia ficción y las películas de fantasía sentimos que nos apoyamos en los hombros de un gigante. Sin la contribución de Ray al imaginario colectivo, no seríamos quienes somos», ha asegurado el realizador James Cameron.
Posiblemente, el trabajo más recordado de Harryhausen es el de la animación de los siete esqueletos de la película «Jason y los Argonautas» (1963), que le llevó tres meses de rodaje. A lo largo de su carrera produjo 17 películas, se encargó de los efectos visuales de 15 y dirigió 9 cortometrajes. También ejerció como actor en comedias como «Superdetective en Hollywood 3» (1994) y «Espías como nosotros» (1985).
Nacido en Los Ángeles el 29 de junio de 1920, su pasión por los efectos visuales nació al ver la película «King Kong» (1933) de Merian C. Cooper y Ernest B. Schoedsack a cuyo estreno asistió cuando en Hollywood. Una proyección que marcó su vida y que le convirtió en el maestro de la animación foto a foto tras ver el trabajo de Willis O’Brien, capaz de convertir aquel muñeco simiesco de 45 centímetros en King Kong, el gigantesco gorila subido a la cúspide del Empire State, el edificio más alto de la época en Nueva York. «Es la fantasía más real que nunca se ha creado y que sigue viva siete décadas más tarde», había Harryhausen