Consagró al «breat pack» en «El club de los cinco»

John Hughes había nacido el 18 de febrero 1950 en Lansing, Michigan. Ha sido uno de los grandes creadores de comedias con niños y adolescentes del Hollywood de los 80 y 90, trabajando como guionista, productor y director. Hughes trabajó con actores entonces adolescentes como Matthew Broderick, Emilio Estévez, Paul Gleason, Anthony Michael Hall, James Spader, Kevin Bacon o Elizabeth McGovern, entre otros.
Hughes inició su carrera como escritor en la revista National Lampoon, lo que le abrió las puertas primero de la televisión, en la serie «Delta House», y después en el cine, donde escribió los guiones de «National Lampoon’s Vacation» y «Las locas peripecias de un señor mamá» («Mr. Mom») antes de debutar como director en 1984 con «16 velas», que ya definía el tipo de cine que iba a desarrollar a lo largo de su trayectoria.
Su consagración le llegó un año después con «El club de los cinco», de la que que también fue autor del guión y produjo, una visión seria del mundo adolescente que supuso el lanzamiento del «breat pack» o hatajo de mocosos, una nueva generación de actores adolescentes americanos que se consagraron con este filme: Emilio Estevez, Judd Nelson, Molly Ringwald o Ally Sheedy. En los dos años siguientes dirige b»Todo en un día» y «Mejor solo que mal acompañado».
Pero la gran actividad de Hughes es como productor: «La chica de rosa» (1986), «La loca aventura del matrimonio» (1988), y sobre todo, «Solo en casa» (1990) y su secuela, «Solo en casa 2: Perdidos en Nueva York» (1992), que le dieron fama mundial, ambas protagonizadas por Macaulay Culkin, sobre las desventuras y aventuras de un niño al que sus padres se olvidan en casa al irse de vacaciones a París y Nueva York, respectivamente. En 1997, Hughes volvió a producir la tercera parte de «Solo en casa», en esa ocasión protagonizada por Alex D. Linz.
Otras producciones suyas han sido «Daniel el travieso» (1993), «El peque se va de marcha» y «Milagro en la ciudad» (ambas de 1994), «101 dálmatas, más vivos que nunca» (1996) y «Flubber y el profesor chiflado» (1997). Ha sido también el guionista de la saga «Beethoven» sobre un enorme perro San Bernardo.
El éxito de los filmes de Hughes sobre adolescentes se debió al hecho de que estos hablaban, vestían y actuaban como tales en una época en la que el cine de Hollywood limitaba a personajes de esa edad al cine de terror y a las comediaa más vulgares y descerebradas.
Hughes se había retirado del mundo del cine, mudándose a Wisconsin en 2005 y negándose a dar entrevistas.