ERA HIJO ADOPTIVO DE ROBERTO ROSSELLINI Y HERMANASTRO DE LA ACTRIZ ISABELLA ROSSELLINI

Gil Rossellini sufrió en 2004 una infección por estafilococo que le llevó a entrar en coma durante tres semanas y después le dejó postrado en una silla de ruedas. Desde entonces, el productor se sometió a diversos tratamientos de rehabilitación en Estocolmo y Suiza aunque nunca pudo recuperarse completamente. La enfermedad no le impidió seguir trabajando, incluso con él mismo como protagonista de sus películas. Su último trabajo, «Kill Gil (Vol. dos y medio)”, se presentará en el Festival Internacional del Filme de Roma el 29 de octubre, y cierra una trilogía relacionada con su enfermedad. El director era hijo de la guionista india Sonali Das Gupta, a la que Roberto Rossellini (1906-1977) conoció durante la grabación de un reportaje en India mientras aún estaba casado con Ingrid Bergman (1915-1982). Tras divorciarse de Bergman, Rossellini y Sonali se casaron en 1957 y el cineasta adoptó al pequeño Gil, nacido el 23 de octubre de 1956. Gil Rossellini participó desde 1981 en la producción de varios filmes, entre los que destacan «The Princess of Mount Ledang» (2004), el primer largometraje malayo proyectado en un festival internacional de cine. También destacan en su filmografía los documentales «The language of elephants» y «Elephants like us», una producción de la Rai italiana que pudo verse en toda Europa. Asimismo, colaboró en títulos como «El rey de la comedia» (1982), del estadounidense Martin Scorsese y «Érase una vez en América» (1984), del italiano Sergio Leone. El director y productor participó además como jurado en el Festival de Bruselas, en 1990, en el Montreaux HDTV Festival, en 1991, y en el Tokyo HDTV Festival, en 1992.
«Soy documentalista desde hace 20 años y no podía no hacer un documental sobre la cosa más interesante que me ha pasado, mi enfermedad» había dicho recientemente, a la vez que hizo un llamamiento por los derechos sociales de las personas dependientes y un testamento vital.
«He tenido mucha suerte. He tenido una vida muy movida, he conocido a personas extraordinarias, he visitado lugares de inigualable belleza y tuve la fortuna de casarme con una mujer bella e inteligente. Conduje coches históricos preciosos y toqué profesionalmente durante seis años. Produje tres películas y dirigí muchos documentales. Y tengo amigos sinceros en los cinco continentes, que han estado cerca incluso después de la enfermedad», aseguró Gil Rossellini poco antes de su muerte.