FUE EL GUIONISTA DE «LA REINA DE ÁFRICA” Y MARIDO DE DEBORAH KERR, FALLECDA EL PASADO 16 de OCTUBRE

Peter Viertel falleció este domingo día 4 Viertel, a consecuencia de una grave enfermedad de la que empeoró en los últimos días. El autor y guionista estaba ingresado en un hospital privado de Marbella cuando conoció la noticia de la muerte de su mujer, hecho que, según su entorno más cercano «le perjudicó mucho» y «afectó su estado de ánimo».

Peter Viertel era, además de guionista, un escritor de éxito. «La reina de África” fue una adaptación de una novela propia, «La reina africana”. Más tarde escribiría «Cazador blanco, corazón negro”, que sería llevada al cine por Clint Eastwood, recordando el azaroso rodaje de «La reina de África”. Otra novela suya que merece destacarse es «Una bicicleta en la playa”, una historia con mucho de autobiografía, sobre su juventud en California. Viertel se instaló en Marbella tras escribir esta novela, en 1960, atraído por las descripciones de Hemingay sobre España.

Viertel había nacido en Dresde (Alemania) el 16 de noviembre de 1920. Con la llegada del nazismo salió del país con sus padres, intelectuales alemanes, instalándose en California. Criado en Hollywood, en una casa donde Greta Garbo (la amiga más cercano de su madre), Bertolt Brecht, Thomas Mann, Heinrich Mann y Franz Werfel eran invitados permanentes, el joven Peter decidió muy pronto ser americano. Pronto decide ser escritor, publicando novelas que pronto son reclamadas por el cine, que le empuja a convertirse en guionista. Su primer guión, «Sabotaje”, sería llevado al cine por Alfred Hitchcock. La entrada de estados Unidos en la segunda guerra mundial provoca una pausa en su actividad literaria, ya que Viertel lucha como oficial americano. Tras la derrota de Alemania, se dedica ya a escribir directamente para Hollywood.

Entre sus guiones, además de «Sabotaje”, «La reina de África” y «Cazador blanco, corazón negro” (que fue su íltimo trabajo para el cine), destacan «Éramos desconocidos” (1949), dirigida por John Huston, «Sin contemplaciones” (1949), de Mark Robson, «Decisión al amanecer” (1951), dirigida por Anatole Litvak, «La burla del diablo” (1953), de John Huston, «Fiesta”, (1957), de Henry King, que le proporcionó su primer contacto con España, «El viejo y el mar” (1958), de John Sturges, o «Un abismo entre los dos” (1962), de Anatole Litvak.