Pasó de ser una niña prodigio del cine en la posguerra a acaparar titulares por su matrimonio con el actor Tony Curtis y ganar un Globo de Oro

La actriz alemana Christine Kaufmann, que pasó de ser una niña prodigio del cine de su país en la posguerra a acaparar titulares por su matrimonio con el actor Tony Curtis y ganar un Globo de Oro, falleció en la madrugada de este martes 28 de marzo a los 72 años.

Kaufmann alcanzó la fama en su país a muy temprana edad. En 1954, con tan sólo nueve años, conquistó el corazón de los espectadores con la película «Rosen-Resli» de Harald Reinl.

Siete años más tarde debutó en Hollywood con «Town Without Pity», protagonizada por Kirk Douglas, que le valió un Globo de Oro por su interpretación de una víctima de una violación. A su primer trabajo en la meca del cine le siguieron otros como «Terror After Midnight» (1962) y «Taras Bulba» (1962).

En 1963, su matrimonio con la estrella de Hollywood Tony Curtis, 20 años mayor que ella, la convirtió en favorita de las revistas del corazón. El divorcio llegó cinco años después, momento en el cual decidió regresar a Alemania con sus dos hijas.

En Alemania participó en series de televisión como «El comisario» y «Derrick». Con el director Werner Schroeter rodó «La muerte de Maria Malibran» y a las órdenes de Rainer Werner Fassbinder «Lola” y «Lili Marleen”.

Junto con su prolífica carrera como actriz, Kaufmann tuvo una activa vida como escritora de libros de belleza y salud y creó su propia línea de cosmética.