La intérprete era habitual de los grandes montajes del teatro clásico y presidía la Fundación Casa del Actor

Debutó en escena con 14 años y durante casi dos décadas Julia Trijillo fue una de las protagonistas de la Compañía Nacional de Teatro María Guerrero en el que, bajo la dirección de José Luis Alonso, estrenó obras de Valle-Inclán, Pirandello, Gorky, Bertolt Brecht y Galdós. Casi ninguno de los clásicos se le resistió, después de que en 1986 formara con Manuel Canseco, que también fue su pareja sentimental, la Compañía Española de Teatro Clásico, y montaran juntos obras de Calderón, Tirso de Molina, Lope de Vega, Eurípides y Aristófanes. Más tarde, como titular del teatro Lara, protagonizó obras de John Murrell, Salom, Paso, Miras y Mihura, amigo de la actriz.
«Julia, no sé lo que te deparará la vida a largo plazo, pero de lo que estoy seguro es que tu vivirás siempre de esta profesión», le dijo Miguel Mihura a la intérprete, según ella misma recuerdaba en su página web. También formó parte de las compañías de Gustavo Pérez Puig, Enrique Cornejo, Francisco Nieva, Justo Alonso, Salvador Collado y el Centro Dramático Nacional.
Trujillo, que tenía el premio a la mejor Actriz de Habla Hispana de Estados Unidos, entre otros reconocimientos, había trabajado también para cine y televisión. De hecho, su rostro fue uno de las más habituales en el popular programa teatral de TVE «Estudio 1» y entre 1965 y 1980 llegó a los hogares españoles en cerca de una treintena de obras, como «Maribel y la Extraña Familia» de Miguel Mihura o «La Discreta Enamorada» de Lope de Vega.
Su última representación fue «De par en par», con texto de Indira Páez y dirección de Darío Facal, que se estrenó en el Teatro Fígaro el pasado mes de abril y preparaba, con con Canseco y con Manuel Galiana, nuevos proyectos.